Este año ya se fugaron de la Argentina tantos dólares como ingresaron a Brasil

Este año ya se fugaron de la Argentina tantos dólares como ingresaron a Brasil
Argentina, Venezuela y Ecuador, sin relaciones con los organismos extranjeros de crédito, atraerán apenas el 8% de los u$s 100.000 millones que este año recuperará la región
El regreso de la liquidez a los emergentes de la región tiene un reparto bastante desfavorable para la Argentina. La lluvia de dinero que signifcó la recuperación financiera para los emergentes, después de la crisis, se distribuyó de manera desigual entre las economías de la región, y pareció discriminar a los países conflictivos que hoy despiertan mayor desconfianza entre los inversores globales y que, casualmente (o no), mantienen congeladas sus relaciones con los organismos multilaterales de crédito. A tal punto que el monto que está recibiendo Brasil –unos u$s 11.500 millones en lo que va de 2009– ya prácticamente equivale a lo que se fue de nuestro país en igual período: u$s 13.500 millones.

Un informe reciente del Institute of International Finance (IIT) mostró que, en los últimos dos años, los flujos de capitales hacia las economías de la región se fueron reduciendo a un ritmo de entre el 30% y el 40%: desde los u$s 229.000 millones del 2007, hasta los u$s 100.000 millones (estimados) de 2009. Y que, incluso así, a la Argentina le va a tocar este año un porcentaje bastante despreciable en relación con lo que percibirán sus propios vecinos.

La decisión de los grandes players del mundo, que empiezan a sentirse tentados con inversiones algo más riesgosas que en los tiempos turbulentos, discrimina actualmente dos grupos muy diferentes en América Latina y con suertes adversas: el de los "solventes" (Brasil, Chile, México, Perú y Colombia, entre otros) que recibirán el 92% del flujo privado neto de capitales hacia toda la región; y el de los que mantienen "congeladas sus relaciones con organismos internacionales" (Venezuela, Ecuador y la Argentina, que concentran el 20% del PBI regional, pero que atraerán apenas un 8% de toda esa liquidez a lo largo del año).

"Entre los países solventes, el repunte en el crecimiento regional fue impresionante, y establece una base sólida para la recuperación de los flujos de capital privado a partir de 2010. Brasil ha apuntalado el proceso, que quedó reflejado en su tipo de cambio, y en la mejora de la nota soberana que resolvió Moody’s hasta el grado de inversión", explicó el informe del IIF. El comportamiento aparece incluso más desparejo si se comparan los indicadores sobre fuga de capitales que miden los países vecinos (de la misma manera que el Banco Central argentino: la formación de activos externos del sector privado no financiero). Entre julio y agosto, por ejemplo, la economía brasileña detuvo la salida de divisas y observó un retorno de u$s 5.100 millones, con lo que logró acumular un ingreso de u$s 11.500 millones en los primeros ocho meses del año. En la Argentina ese balance aún es negativo, y muestra una fuga de u$s 2.300 millones en julio y agosto, con un egreso acumulado de u$s 13.500 millones entre enero y agosto.

En Uruguay, si bien el Banco Central no publica el dato de formación de activos externos del sector privado, el flujo de capitales también parece más que favorable. Desde las oficinas de Deloitte en ese país aclararon que la suma de las transacciones financieras del sector privado uruguayo con el resto del mundo, sin considerar la inversión extranjera directa (IED), mostró una reversión de la fuga en el segundo trimestre de este año.

Con un saldo de u$s 160 millones entre marzo y junio, la salida acumulada para el semestre es de apenas u$s 560 millones. "Los montos de la recuperación no son muy importantes, si se considera la salida de u$s 700 millones del primer trimestre, pero sugieren una tendencia que parece que va a seguir, por el cambio de expectativas que se siente sobre el final de la crisis internacional, que devolvería capitales a las economías emergentes", explicó el economista Javier Glejberman.

El balance para el resto de la región es altamente positivo: los flujos netos ya fueron revisados al alza en u$s 9.000 millones para el 2009 y el 2010, respecto de las estimaciones de junio pasado; y todo hace pensar que para el 2010 el flujo de capitales hacia la región escalará un 51% respecto de los niveles actuales, hasta los u$s 151.000 millones.

"Es bueno que la Argentina esté negociando con los organismos internacionales, que son sumamente relevantes desde el punto de vista de la reputación y conseguir incrementos de flujos de capitales", explicó el economista de IERAL, Joaquín Berro Madero.

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