"Este equipo puede pegar el golpe".

INDEPENDIENTE: Daniel Montenegro retoma por un rato su pasión por los guantes. Ya noqueó a Racing y ahora quiere defender el triunfo en el clásico ante un Gimnasia en alza. "Tenemos que volver a ser respetados", tira.
Dos piñas en la mandíbula bastaron para noquear al rival y dejarlo en la lona. Y el uppercut que terminó de liquidar al contrincante fue todo suyo. Daniel Gastón Montenegro, futbolista de piel pero boxeador de ganas, siente su resurgir y el de todo Independiente tras la conquista ante Racing. Una centro a la cabeza de Pusineri y un gol (de penal, y ejecutado dos veces). O mejor dicho, un gancho apenas inició el combate, un cross de derecha promediando el segundo round y después a manejar los tiempos de la pelea. Y ahí, el Rolfi sabe. "Disfrutamos un partido donde las presiones eran mayores. Trataremos de que eso se vuelva algo normal y lo podamos hacer todos las fechas", dispara el 10, habituado a disfrutar del fútbol como pocos. "Antes no le encontraba sentido. Iba porque a mi mamá le gustaba y mi hermano Ariel (hoy en Gimnasia de Jujuy) ya jugaba. Después aprendí a pegarle a una pelota. Hoy lo amo", explica la estrella del Rojo, quien en sus sueños de pibe usaba un par de guantes en lugar de botines. "De chico me gustaba mucho el boxeo. Escuchaba a mi papá hablar con sus amigos y yo me decía 'algún día me gustaría ser boxeador'. Me acuerdo de Víctor Galíndez. Es más, ahora sigo viendo algunas veladas, las de los peso pesados...", recuerda.

Sin embargo, la vida llevó a Montenegro por otro camino. Lejos de los guantes, cerca de la número 5. Ahora, el boxeo lo disfruta por TV; y el fútbol es su realidad. Y en el ring de césped se anima a charlar de lo que significó haber defendido el honor del barrio para los que están en la esquina roja.

-Cómo cambió el ánimo después de haber ganado la última pelea, eh...

-Se respira de otra forma, ¿no? Siempre un resultado te cambia mucho. Pero la alegría es doble porque fue un clásico. Tenemos que poner los pies sobre la tierra, sabiendo que fue importante haber conseguido el triunfo de esa manera, aunque esto continúa y vamos a tener que tomarlo así para no confiarnos, para no quedarnos con lo que hicimos y nada más.

-¿A Gimnasia hay que golpearlo de entrada, como a Racing?

-Ojalá. Jugaríamos con otra tranquilidad. Y si no es así, hay que estar metidos y preparados porque este equipo puede pegar el golpe. Debemos estar concentrados los 90 minutos, es lo mejor que nos puede pasar ante un rival que, seguro, nos va a atacar desde el primer minuto.

-Pelea por no descender, pero te puede sorprender...

-No van a regalar nada, eh. Tiene un campeonato como para tratar de no sufrir. El tema del descenso es delicado, a veces te puede tomar de forma positiva como negativa. Por ahí te agarra el bajón de perder partidos de forma consecutiva y no sabés cómo salir. Pero ellos están totalmente al revés: en una racha que les da confianza, bien armaditos... Se habla muy bien de Gimnasia, pero nosotros también tenemos lo nuestro y trataremos de hacer lo mismo que con Racing. Perder la memoria en una semana sería un pecado, retroceder.

-¿Deben defender que el triunfo ante Racing no fue casualidad?

-Sí. Y no nos vamos a quedar con eso. Vamos a reivindicarlo, a hacerlo valer. Ojalá empecemos a sumar puntos, a tener la tranquilidad que esta institución se merece y volver a disfrutar un poco los partidos, como en el clásico. Eso sí, hay que dejar todo. Es la única manera de que las cosas salgan bien y que todos podamos salir con la cabeza levantada porque nadie se guardó nada.

Combina su experiencia en las canchas con su amor por los rings. La victoria ante Racing, por el momento que vivía, para el Rolfi fue como un respiro, un desahogo, un round terminado y con los puntos a favor. Pero Montenegro no se queda sólo con eso. Avanza y avanza. Quiere usar el KO clásico como trampolín para lo que viene y golpea: "Tenemos que seguir creciendo como equipo, mantener un nivel de juego y que los rivales nos respeten. Está en nuestro interior y queda en estas cuatro paredes saber que debemos confiar en nosotros".

-¿Demostraste que no arrugás en las difíciles?

-No. Y no tengo que demostrar nada. Sé lo que puedo dar, hace mucho que juego a esto, lo tomo con tranquilidad, me gusta, lo disfruto y creo que salió bien, como también podría haber salido mal y se hubiesen hablado muchas cosas... Por suerte, lo podemos disfrutar todos como queríamos.

-¿Es la hora de que Independiente vuelva a tener protagonismo?

-Seguro. Somos un club grande, con historia y por el que pasaron grandes nombres. Tenemos que volver a ser respetados por los rivales y que la gente nos tenga en cuenta. Eso sería importantísimo. No hay que quedar al margen de nada y hay que pelear hasta las últimas fechas.

-¿La tranquilidad llegó al haber retomado el diálogo con Comparada?

-Nunca hubo mal diálogo, una pelea ni nada más allá de los cortocircuitos normales. Nadie está a gusto cuando las cosas no van bien. Lo importante es que nosotros estemos enteros, como con Racing. Depende mucho de este grupo. Los dirigentes pueden ayudar, pero los que damos la cara y tratamos de que las cosas mejoren somos los jugadores.

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