Este año, alquilar no será más caro para los estudiantes

Según las inmobiliarias el costo de los alquileres se mantendrá hasta que se incremente la oferta.
El alquiler de los departamentos que más están buscando los jóvenes que vienen a estudiar a Río Cuarto tiene un costo promedio de 800 pesos. Las inmobiliarias locales aseguran que desde hace un año se mantienen en ese valor debido a que hasta el momento no ha aumentado la oferta de unidades habitacionales.

Los representantes de las inmobiliarias consultadas sostienen que los estudiantes buscan principalmente viviendas de un dormitorio, que cuenten con todos los servicios y se ubiquen en la zona del centro, cerca de las paradas de colectivo. “La mayoría de las consultas son de chicos que van a vivir solos o de a dos, en monoambientes o departamentos de un dormitorio y prefieren que estén ubicados en el centro y no en Banda Norte, cerca de la universidad nacional”, explica Marina Aimar, de Semprini y Asociados.

Por otra parte, los jóvenes, para evitar inconvenientes en la convivencia eligen vivir solos o de a dos aunque, para reducir los gastos, algunos se agrupan entre cuatro o más. “Hay quienes buscan departamentos de 2 ó 3 dormitorios para compartir así abaratan muchísimo el costo. Los de dos habitaciones van de los 900 a los 1300 pesos y más los que se acercan al microcentro”, señala Patricio Pereyra de la inmobiliaria Terra Nova.

Los inquilinos deben tener en cuenta, además, el gasto que implican las expensas que van de los 55 a los 200 pesos según las características del edificio, principalmente si cuentan o no con ascensor.

El costo de los alquileres se ha mantenido en los últimos meses, desde la crisis del campo. Los corredores inmobiliarios consideran que no ha habido variaciones debido a que no se ha incrementado el número de unidades disponibles.

A pesar de que en la ciudad ha aumentado considerablemente la cantidad de edificios, esto no ha solucionado el déficit debido a que muchas obras se han detenido. “El precio se mantiene desde el conflicto con el campo hasta ahora. No tendieron a incrementarse, pero tampoco han bajado. Muchas construcciones nuevas no se han terminado y esto hace que la demanda siga siendo superior a la oferta”, considera Pereyra. Para Esteban Giles, de la inmobiliaria Gutiérrez, a esa situación se suma el aumento de los materiales de construcción.

Las firmas entrevistadas reciben, desde diciembre, entre tres y diez consultas diarias. Afirman que los interesados ya conocen los costos actuales y están buscando lugares que no sobrepasen los 800 pesos. Sin embargo, son pocos los corredores que todavía disponen de departamentos de 700 y 750 pesos, que se encuentran más alejados del centro.

Algunos representantes del rubro creen posible que, después de que pasen estos meses de mayor demanda, los valores disminuyan aunque no de una manera significativa.

Otro aspecto que destacan es la significativa reducción en la compra de departamentos. “La venta ha disminuido considerablemente. Antes de la crisis del campo algunas personas compraban departamentos para sus hijos, para que vivan con algún amigo. Además, lo consideraban una inversión porque después los alquilaban. En este momento sólo buscan alquilar”, destaca Horacio Verdolini, gerente del sector de alquileres de la inmobiliaria Luis Pedrueza y Asociados.

Otros gastos

La vida fuera de la casa de los padres implica para los estudiantes otro tipo de gastos como la comida, el transporte y el pago de los servicios. Además, a esto se suma el costo que implican los apuntes y otros elementos necesarios para estudiar en la universidad.

En la vuelta a las clases los universitarios se encontrarán con un aumento del 30 por ciento en el colectivo local, a lo cual se agrega la suba de los servicios de agua y luz.

Como contrapartida de dichos aumentos, la Liga de Amas de Casa sostiene que el costo de la canasta básica está bajando en los comercios y los supermercados por la reducción en el consumo que genera la falta de poder adquisitivo.

“Han bajado mucho los productos lácteos, entre un 7 y un 10 por ciento las primeras y segundas marcas y también han bajado todos los cortes de carne entre un 10 y un 12 por ciento”, señala Martha de Bavera, presidenta de la institución.

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