Estatales. Será difícil que el gobierno admita un nuevo aumento salarial.

Lo dejó traslucir el ministro de Hacienda Ricardo Guerra. ’No podemos incrementar los salarios de manera desmesurada e irresponsable’, dijo. Y sostuvo que la cuestión salarial absorbe casi la totalidad de los ingresos por fondos coparticipables. ‘Ahora vamos a recomponer reservas’, señaló. Los gremios piden incrementos que van del 50 al 80 por ciento sobre el sueldo de bolsillo.
El gobierno salió a ponerle freno a los reclamos sindicales por un nuevo aumento salarial y lo hizo a través del ministro de Hacienda Ricardo Guerra.

En un reportaje cedido al diario El Independiente, el funcionario advirtió que "los compromisos, sobre todo de programas alimentarios, los salarios, la cuestión social y los servicios básicos se van a seguir atendiendo, porque para eso se trabaja y se ocupa la gestión general: para que estas obligaciones no sufran alteraciones",

Guerra explicó que "se viene de un periodo –-desde hace diez meses aproximadamente— en el cual el contraste ingreso-egreso ha sido negativo y deficitario, en donde los gastos han sido mayores que los ingresos en términos mensuales".

En cuanto a los reclamos sindicales para que el sueldo de bolsillo aumente de 1.000 a 1.500 (como lo reclaman ATP y Sitrapp) o 1.800 pesos (como lo pide la CGT), Guerra reconoce "el proceso inflacionario que se da en el país, porque el propio Estado lo sufre al ser comprador de insumos y, además, hay conciencia de que eso afecta también al sector asalariado".

"Es una situación real, pero no podemos incrementar los compromisos salariales de manera desmesurada e irresponsable", remarcó el ministro. Y recordó que el Gobierno provincial ya concedió aumentos en los sueldos estatales después de estar congelados durante varios años, prácticamente más de una década. Aunque este año, el incremento haya sido de tan solo 100 pesos, rápidamente licuados por la inflación.

Guerra dijo también que "la cuestión salarial absorbe prácticamente el total de los ingresos coparticipables, por eso la sustancial importancia de los fondos extracoparticipables que permiten atender además un sinnúmero de compromisos de orden social que forman parte del sustento de muchas familias riojanas".

"Son alrededor de 70 mil personas las que son atendidas mensualmente por el Estado provincial en concepto de salarios, contratos, programas laborales y sociales. Todos los meses, entre el 1 y el 20, la Provincia vuelca efectivamente al circuito económico más de 100 millones de pesos. En junio, con el pago del aguinaldo, ese monto superó ampliamente los 130 millones de pesos", precisó el ministro para justificar el congelamiento salarial hasta el año que viene.

Señaló también que "hasta el 30 de junio último ingresaron a la Provincia en concepto de fondos de libre disponibilidad 840 millones de pesos y el gasto en igual periodo ascendió a 936 millones de pesos. Es decir, se gastó un 11% más de lo que ingresó. El déficit del primer semestre es de poco más de 96 millones de pesos".

Finalmente dijo que "hay que tener en cuenta que ya se pagó la primera cuota del aguinaldo y no hubo ningún resentimiento en los compromisos que tuvo que afrontar el Estado porque apelamos a las reservas que son producto de un manejo prudente de las finanzas públicas" y agregó que "ahora se procurará recomponer esas reservas para disponerlas en eventuales situaciones de emergencia en el futuro".

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