Estatales presionan más, y Sapag tiene poco margen

ATE no solo hará paro otra vez el jueves, sino que se movilizará en apoyo a la Confederación Mapuche por el desalojo de la usurpación en una estancia de la zona de Quillén, que es reivindicada como "territorio ancestral". ATEN quiere pasar el aumento otorgado al básico, y hace causa común con otros sectores vinculados a las escuelas.
Los gremios de la CTA siguen presionando al gobierno de Jorge Sapag. Por un lado, el sindicato ATE decidió, en plenario de delegados, realizar otro paro de 24 horas este jueves; y el viernes manifestar en solidaridad con los mapuches de la comunidad Currumil, que pretende "recuperar" como territorio ancestral una estancia de 2500 hectáreas ubicada en Quillén, y que fueron desalojados por la policía neuquina.

Por otra parte, también vuelven a la carga los docentes de ATEN, que reclaman ahora que el último aumento salarial otorgado por el gobierno, pase al básico salarial, y de esa manera sea "blanqueado" totalmente. También hacen causa común con la Confederación Mapuche, reclaman por el pago a transportistas escolares y por las viandas en las escuelas.

El gobierno atiende a todos esos frentes, pero tiene poco margen ya para negociar, porque en realidad toda negociación implica un aumento del gasto público en el caso de decir que sí a las demandas gremiales. Y el gobierno de Sapag tiene trabado el presupuesto, sin resolver el equilibrio de las cuentas públicas, en un momento de delicado equilibrio interno en el MPN, y con sectores que lo presionan por "derecha", exigiendo mayor firmeza en cuestiones como los bloqueos de ruta y usurpaciones de tierras.

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