Estatales. La mayoría espera un aumento salarial poco importante

Aunque existe una gran imprecisión en el monto del incremento que percibirán los empleados públicos, la decisión del gobierno de elevar el piso a 1.420 pesos con la quincenita incluída no provocó entusiasmo. La mayoría lo considera ‘insuficiente’ y cree que ‘no impactará para mejorar su situación económica’.
Cuando al compás de las crecientes quejas de algunos sindicatos disidentes el gobernador Luis Beder Herrera comenzó a hablar públicamente de la necesidad de ‘hacer un gesto’ para los trabajadores públicos y aumentarles el sueldo, la mayoría imaginó que ese incremento no sería importante ni mucho menos.

Transcurrían los primeros días de agosto y Riojavirtual avisaba que el ‘gesto’ en forma de aumento salarial iba a concretarse antes de fin de año, consistiría en unos 200 pesos al bolsillo, un retoque de ítems en negro para ‘blanquearlos’ y un aumento (que finalmente fue de 150 pesos) para los contratados. Cuando se moría setiembre, el gobierno confirmó el adelanto de este portal y anunció un aumento que, aún para el gran público, sigue siendo una incógnita.

Llevar el sueldo mínimo de bolsillo a 1.420 pesos (incluídos los 350 pesos de la quincenita) implica un incremento mas o menos importante para quienes ganan hasta ahora poco mas de 1.000 pesos (siempre incluída la quincenita), pero es un aumento poco representativo para la gran mayoría que, sumando ambos conceptos, supera los 1.300 pesos de bolsillo.

Encima, la manera en que Beder Herrera eligió para comunicar el aumento no fue la mas clara. Lo hizo durante una improvisada conferencia de prensa en el distrito de Anguinán, en Chilecito, rodeado de periodistas locales mas preocupados por temas del departamento que por la cuestión salarial y, además, no lo explicó claramente. Por eso, varias horas después, el ministro de Hacienda, Ricardo Guerra, saliió a dar algunas precisiones entre las que se encontraba la mas clara: el aumento del sueldo de bolsillo incluía a los 350 pesos de la quincenita que, para la gran mayoría, no formaba parte -en la práctica- del sueldo.

Así las cosas, el malestar fue ganando las oficinas públicas. Y por si quedaba alguna duda, mas allá de que los estatales le crean a los gremialistas y se animen o no a salir a la calle a protestar, una encuesta de la consultora local Tendencias Argentinas demuestra esa disconformidad.

Está claro que nunca nadie está conforme con lo que gana de sueldo en ningún lado, pero hecha esa salvedad, hay que decir que el relevamiento que la consultora hizo entre 350 trabajadores de categorías intermedias en oficinas del Centro Administrativo y la Casa de Gobierno, arrojó como resultado que el 94 por ciento de los encuestados sostuvo que ‘es insuficiente y no sirve para vivir mejor’.

El promedio no amerita ningún análisis por mas profundo que se lo pretenda y solo refleja una realidad. El Estado, financieramente exhausto e incapaz de afrontar una mejora salarial mas importante por el impacto que tendría en sus arcas dependientes del buen humor nacional y, del otro lado, una masa trabajadora excesivamente grande, desproporcionada y costosa que sigue sumida en una recesión profunda, con una creciente pobreza amenazante.

El sondeo de opinión hecho por Tendencias Argentinas durante la semana del 5 al 9 de octubre, reflejó también que el 74,6 por ciento de los entrevistados cree que el gobierno no da un aumento salarial de mayor envergadura ‘`porque no quiere y prefiere volcar recursos en otras cosas’. Solo un 19,5 por ciento admite que el problema es "la falta de recursos para destinar a sueldos".

Finalmente, la encuestadora le preguntó a los estatales consultados qué espera del incremento que cobrará en noviembre, con los sueldos de octubre: ‘el 89,1 por ciento dijo que será poco importante y no le modificará su calidad de vida’. Apenas ‘algo mas del 6 por ciento se mostró esperanzado en que le permitirá acceder a una mejor calidad, especialmente en alimentos de consumo de primera necesidad’, informó la consultora.

Comentá la nota