"Están en el preámbulo de un golpe de Estado"

Lo afirmó el legislador oficialista Juan Cabandié, quien vinculó a Carrió con las supuestas maniobras. Florencio Randazzo sostuvo que hay sectores que "no admiten el camino de la democracia" para resolver los conflictos.
El kirchnerismo salió a disparar munición pesada en el marco de la polémica abierta entre la Casa Rosada y la oposición tras el violento escrache del cual fue víctima el titular de la UCR, el senador Gerardo Morales, en Jujuy. Fue el joven legislador porteño Juan Cabandié el que jugó la carta más fuerte en la controversia, al acusar a los detractores del Gobierno de "promover un golpe de Estado" y al vincular con esa supuesta operación a la líder de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió.

"¿Cómo va a haber armas?", replicó Cabandié ante una pregunta relacionada con las acusaciones que Morales había hecho contra la líder de la agrupación Túpac Amaru, Milagro Sala. Inmediatamente, se despachó con la teoría de la conspiración: "Esto es el preámbulo de un golpe de Estado, como históricamente ha sido en la Argentina, aunque hoy están incapacitados para poder hacerlo".

Cabandié, hijo de desaparecidos, consideró que la oposición intenta "esmerilar" al Gobierno a través de los medios de comunicación. En declaraciones a Radio América, puntualizó además que "Carrió hace una semana estaba desaparecida de la escena y hoy ocupa los primeros lugares del Grupo Clarín".

Por su parte, el ministro de Interior, Florencio Randazzo, dijo que la agresión a Morales fue repudiable. Pero, al mismo tiempo, consideró que hay dirigentes que quieren sacar un "rédito político" con el hecho ocurrido el viernes último. "Hay algunos que, desde hace mucho tiempo, están intentando generar un clima de crispación y de conflicto en la sociedad argentina". Randazzo apuntó en la misma dirección que Cabandié al afirmar: "Los conflictos deben resolverse con los mecanismos institucionales que establece la democracia y me parece que hay algunos que no admiten ese camino".

"Hemos financiado a las organizaciones para los programas sociales y de ninguna manera creemos que sean concebidas como grupos de choque o grupos armados. Eso es un verdadero disparate", sostuvo Randazzo.

La misma línea argumental expuso el diputado oficialista Edgardo Depetri al afirmar que Carrió y Morales "son la expresión del quiebre institucional". Tras considerar que sigue en pie "el clima destituyente" que empezó con el paro del campo, Depetri agregó: "Se están preparando para reeditar un nuevo 19 y 20 de diciembre de 2001".

A todo esto, la agrupación Quebracho negó estar apoyando al Gobierno y advirtió sobre la posibilidad de "enfrentamientos sociales". El líder de la organización, Fernando Esteche, afirmó que su respaldo a la jujeña Milagro Sala no significa que se esté del lado del oficialismo.

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