¿Están nerviosos?

Mitómano es aquel que miente y cree en su propia mentira. Apenas comenzó la campaña, los guarismos hablaban de más de 15 puntos de diferencia a favor de Carlos Reutemann.
Increíblemente a la semana, la directora provincial de Estadística de la Provincia anunciaba un empate técnico. Luego vinieron los encuestadores afines al gobierno como Mautone y Mansilla, dando un triunfo asegurado de Rubén Giustiniani. El diario Rosario/12 publicó el viernes pasado que el FPCS ganaba por 5 puntos.

Este operativo mediático estaba respaldado por formadores de opinión que diariamente esmerilaban la imagen del ex gobernador con medias verdades o arteras mentiras sobre su gestión o acciones del pasado. En Santa Fe, la emisora universitaria se había convertido en una propaladora radical que descalificaba al candidato opositor.

El propio gobernador salió a bancar la candidatura de Giustiniani para quedar posicionado para el 2011 y llegó a protagonizar dures cruces con el candidato de Santa Fe Federal, que no contaba con estructura ni dinero para desarrollar una campaña articulada y profesional.

El socialismo logró instalar un triunfalismo virtual en la provincia y la nación. Varios encuestadores y periodistas se la creyeron. Un caso para analizar es el de Horacio Robustelli, encuestador del gobierno nacional que anunciaba el viernes en el programa Desafíos Productivos, que conduce Darío Schueri, que el Lole perdía. No sabemos si era por sus datos o por la orden recibida, dado que Kirchner dijo el domingo que en Santa Fe se perdió por 2 puntos. ¿Jugaba con Binner o fue un lapsus?

En el bunker del reutemanismo, a las 18.05, la moral estaba por el piso luego de ver el cartel rojo de Crónica TV anunciando el triunfo socialista. Los colegas progresistas que venían a cubrir dibujaban una sonrisa y daban por descontado el triunfo del rosarino. Muchos de los dirigentes justicialistas veían como difícil el triunfo, hasta el propio presidente del MID y socio del Frente Federal Miguel Kilibarda decía que "nos faltó muy poco".

En Rosario era todo júbilo y el vocero oficial del Frente anunciaba un claro triunfo al leer las bocas de urna que ellos habían contratado. Cuando llegaban los números oficiales que daban una tendencia a Reutemann, doblaron la apuesta y anunciaron el triunfo a todo el país. Luego no tuvieron la hidalguía de reconocer la derrota. El habérsela creído y con el resultado puesto produjo un gran debate interno dentro del Frente Progresista. Acusaciones cruzadas, vendettas y pases de facturas.

Desde Rosario acusaron a los radicales de Santa Fe de "pecho frío y traidores" porque no trabajaron para reducir la diferencia que el PJ siempre cosechó en La Capital. Según sus datos, no debía ser más de un 10% la diferencia a favor de PJ. Cuando Sin Mordaza publicó en tapa que los guarismos de la ciudad de Santa Fe iba ser de 50,8 para Reutemann y el socialismo estaría a 20 puntos, decían que era una operación prensa. El domingo nos dio la razón y confirmó que manejábamos datos serios. Hace 4 elecciones que publicamos datos que anticipan los resultados y siempre dentro los márgenes de error de una encuesta seria.

Los radicales santafesinos dicen que hicieron una muy buena elección de acuerdo a los anteriores resultados del Frente y que en realidad los grandes derrotados son el socialismo rosarino, que perdió 100.000 votos si se toman los datos de las últimas elecciones donde Binner arrasó con un 28% de diferencia a favor y ahora sólo se llegó al 14%.

El único radical que se destacó fue Federico Pezz, quien sacó una diferencia de 15.000 votos en Gral. Obligado y ahora exige a Binner mayor participación en la gestión y en las estrategias políticas del Frente.

El gobernador vuelve otra vez a equivocarse a la hora de elegir los candidatos. Cuando peleó la gobernación por primera vez, su compañero de fórmula era de San Justo y perdió. En esa oportunidad, mandó a los santafesinos al psiquiatra porque votaron a los que inundaron la ciudad 5 meses antes.

Luego entendió que Santa Fe era importante y decidió jugar con la hija de Tessio, en contra de la postura radical que lo quería a Fascendini. Y ganó. Ahora, cuando se creía que con el aparato podía hacer lo que quería, no puso candidatos de La Capital ni del centro norte en los primero 5 lugares de la lista de diputados y perdió. Pero lo más grave fue la declaración del gobernador que definió como "Síndrome de Estocolmo" a la actitud del electorado de La Capital.

El Frente Federal ganó en 15 departamentos y la UTE socialista sólo en 4. El gobierno de Binner, que ahora quiere despegarse de la derrota, deberá analizar el verdadero mensaje de las urnas, porque la gente vio en los afiches y publicidad a dos candidatos para senadores, Hermes y Rubén Guistiniani. A Silvia Migno nunca la mostraron.

A 18 meses de gestión y luego tener casi un 70% de imagen positiva, esta derrota corrobora lo que Mautone anticipaba disimuladamente dentro de una encuesta donde marcaba 21 % de diferencia a favor de Giustiniani: que la imagen de la gestión de Binner había caído al 44 % en la ciudad de Rosario.

Este domingo el Frente Progresista, con todo el aparato de la gran cantidad de comunas y municipios, deberá consolidar un triunfo claro para mitigar el efecto Lole. De lo contrario la gestión pude encender luces amarillas.

Los santafesinos de La Capital entendieron que no es bueno dar un cheque en blanco a un proyecto rosarino, por eso respaldaron al dirigente que siempre le garantizó confianza y honestidad en sus actos.

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