Están al lado de la Policía y dicen que trabajan con miedo

Es en el centro de salud Ramón Carrillo, donde la encargada de la tarde asegura que sufren robos.
Un cartel más que curioso estuvo colgado por un par de meses en la puerta de entrada del Centro de Salud Ramón Carrillo, en Chimbas. Con lapicera negra y en manuscrita decía: "Por falta de seguridad, golpee y será atendido". Es que la encargada del lugar, en el turno tarde, dice que a pesar de estar ubicados justo al lado de la Comisaría 17ma, viven sufriendo robos que denuncian en la seccional vecina. Y que como temen por sus vidas, permiten entrar a los pacientes sólo de a uno en ese turno. Esto contrasta con la versión de la Policía, que asegura no haber recibido ninguna denuncia. El martes por la tarde DIARIO DE CUYO fotografió el cartel. Ayer por la mañana fue descolgado de la puerta.

Rosario Reta hace siete años que trabaja en ese centro de salud. Actualmente está a cargo del turno tarde. Y dice estar harta de que les roben. Según ella, desde el año pasado es común que los delincuentes ingresen al centro como dueños de casa y se lleven bicicletas y motos. Por eso, Rosario decidió hace un par de meses que por la tarde se atendería a puertas cerradas por cuestiones de seguridad. En una hoja hizo un cartel que anunciaba la medida y lo colgó en la entrada. También colocó un cerrojo de seguridad en la puerta de acceso. A partir de entonces cada paciente tuvo que golpear y esperar que le abrieran para ser atendido.

Rosario está de vacaciones, pero de todos modos se dio un tiempo para contar el porqué de su decisión y la situación a la que se enfrentan a diario quienes trabajan en este puesto sanitario. "Tenemos miedo -dijo- y yo no me voy a quedar callada. Al puesto entran los ladrones como si nada y la Policía, que está al lado, no se da por enterada. Ni siquiera sale un policía a la vereda como para demostrar que vigilan".

Según la mujer, a dos de sus compañeras les robaron las bicicletas de adentro del centro, y un compañero estuvo a punto de perder su moto a manos de delincuentes. "Hicimos las denuncias correspondientes -aseguró-. Pero eso no sirve de nada. La Policía siempre actúa después, nunca para prevenir".

Pero el comisario Daniel Puebla, a cargo de la Comisaría 17ma, aseguró ayer que nunca recibieron denuncias por algún hecho delictivo ocurrido en el Centro Ramón Carrillo en el último año. Puebla dijo que "sabiendo que los medios de comunicación se estaban haciendo eco de este cartel", ayer por la mañana se reunió con la médica encargada del centro y con el encargado de los enfermeros para aclarar la situación. "Les mostré todos los registros para que vieran que no hemos recibido ningún tipo de denuncia por hechos delictivos ocurridos en ese puesto sanitario e hicimos un acta sobre ello -comentó-. Creo que esta mujer que pegó el cartel tiene un problema administrativo para no abrir el centro en horario y busca excusas para justificarlo".

El Ramón Carrillo también funciona por la mañana. Durante ese turno lo hace a puertas abiertas y con libre acceso al público. "Hasta ahora no hemos sido víctimas de delincuentes -sostuvo Carlos Pereyra, encargado del turno vespertino-. Pero eso no quiere decir que nunca nos vaya a pasar. Creo que por la tarde hay más inseguridad en el puesto porque trabajan sólo mujeres y porque concurre menos gente a hacerse atender".

A partir de ahora, el centro de salud atenderá a puertas abiertas en el turno tarde. Pero sólo hasta el próximo 26 de enero, cuando la encargada regrese de sus vacaciones. Es que ayer mismo le adelantó a DIARIO DE CUYO que cuando retome sus tareas, volverá a colgar el cartel en la entrada y a trabajar a puertas cerradas. Dijo, como corolario, que no está dispuesta a "arriesgar mi vida ni la de mis compañeras".

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