Están en juego ventas por u$s 16 millones

Es lo que se exportó en los dos últimos meses del año pasado al país vecino.

Un informe de la fundación Meditarránea indica que las trabas que impuso Brasil tienen una "grave consecuencia para la región".

El valor de la fruta sin impuestos y puesta en la frontera de Brasil fue de 16 millones de dólares en los dos últimos meses del año pasado, el período en el que se concentra la mayor parte del comercio de pomáceas al socio del Mercosur, según un estudio de la fundación Mediterránea filial Comahue que elaboraron Anahi de Tappatá y Mariano Saritzu. Aducen que el costo del bloqueo en el año 2002 costó a la región 7 millones de dólares, por lo que si continúa el actual, será superior a ese antecedente.

El informe indicó que las trabas a las importaciones de fruta –en términos oficiales es extender las licencias no automáticas—tienen una afectación con "graves consecuencias" para la región del Alto Valle y pone este dato en el contexto de la economía de las dos provincias. Los camiones que llevan fruta a Brasil y que cruzan por Paso de los Libres o Foz de Iguazú deben tramitar un permiso especial que se emite desde el Banco Central con sede en Brasilia y el costo es de 1.500 dólares por unidad, en concepto de multa. "El resto de las unidades deberá permanecer en frontera a la espera de una licencia no automática con el consecuente costo de lucro cesante de la unidad, alteración de fecha de recepción del comprador, y costo directo de choferes", expresó el informe.

Gran comprador

Como comprador individual, Brasil es el mercado más importante para la venta de peras y manzanas después de Rusia. Fue desarrollado en la década del ‘50 y los exportadores de la región expresan que es una continuación del mercado interno por las facilidades de venta de fruta en el segundo semestre.

El informe de los economistas regionales puntualizó que noviembre y diciembre son meses de fuertes ventas y que el año pasado las ventas de esos meses fueron el 19 por ciento del total enviado durante todo el año de peras y 10 por ciento de manzanas. La cosecha comienza en enero y hasta julio hay un desarrollo de la actividad en la cadena productiva –chacra, galpón, empaque, camión—con destino al puerto de San Antonio Este desde donde parten los barcos hacia el hemisferio Norte. El mercado brasileño implica, entonces, una continuación de la temporada en el segundo semestre.

El valor FOB –free on board—de las exportaciones de las dos frutas en esos dos meses del año 2008 superó los 16 millones de dólares. "La magnitud puede ser grande o pequeña en término de otras exportaciones pero para la región es de gran relevancia", opinaron los profesionales.

Recordaron los problemas financieros el estado rionegrino para pagar los sueldos a los empleados públicos y determinó que en la región "fruticultura y Estado son los pilares del empleo".

Tappatá y Saritzu recordaron el antecedente más próximo de bloqueo de las ventas de fruta a Brasil que fue en enero de 2002 cuando el vecino país puso trabas porque la fruta estaba infestada con carpocapsa. Esa traba, dice el informe, duró dos meses y el costo fue de 7 millones de dólares.

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