Están afuera más de u$s 150.000 millones

Por: Pablo Wende

Según el INDEC, los argentinos poseían fondos en el exterior por u$s 144.691 millones a fines de 2007. Considerando la gran fuga de capitales que se produjo este año, no es complicado inferir que la cifra supera ya los u$s 150.000 millones.

Este número es prácticamente cuatro veces más grande que los depósitos del público y empresas en el sistema financiero local (137.000 millones de pesos, es decir unos 41.000 millones de dólares).

No existen datos oficiales respecto de cuánto está blanqueado y cuánto permanece en negro. Según estimaciones privadas, alrededor de 70% no estaría declarado, con lo que la cifra en estas condiciones ascendería a unos u$s 100.000 millones.

En cualquier escenario, se trata de una enorme cantidad de recursos que los argentinos tienen en el exterior, cifra que incluye los billetes que se mantienen en cajas de seguridad (serían entre u$s 20.000 y u$s 30.000 millones). Si se consiguiera repatriar (y consiguientemente blanquear) aunque sea 10% del total de estos recursos, el efecto sería enorme para el nivel de actividad y significativo desde el punto de vista de la recaudación.

Según el detalle del INDEC, los fondos de argentinos en el exterior se distribuyen de la siguiente manera: u$s 25.000 millones están en inversión directa, u$s 7.000 millones en inversiones inmobiliarias, u$s 18.000 millones en empresas y u$s 119.000 millones en el rubro «otros activos», que incluye sobre todo tenencias de cartera (como, por ejemplo, bonos del Tesoro norteamericano o acciones).

En los últimos veinte años casi nunca se detuvo la conformación de activos externos por parte de residentes argentinos. Ni siquiera en medio de la euforia que generó el arranque de la convertibilidad: en 1991 había u$s 50.000 millones afuera y diez años después, a fines de 2001, la cifra ascendía a u$s 101.437 millones. El incremento en los seis años posteriores (es decir, en la etapa poscrisis financiera) llegó a más de 40%.

Con el anuncio realizado ayer por Cristina de Kirchner se procura invertir esta tendencia, o aunque sea atenuarla. Es decir que los fondos que continúan fugándose sean compensados por los de aquellos que aceptan blanquearlos. Se estima que ésta podría ser la situación de quienes están llevando adelante emprendimientos productivos (por ejemplo en la construcción) y no tienen manera de justificar los fondos aplicados. Buena parte del boom del sector que se vivió en estos últimos cinco años provino de estos recursos del exterior, ante la ausencia casi total de financiamiento de largo plazo.

Entre los economistas subsisten dudas sobre la forma en la que el INDEC calcula los activos de argentinos afuera. La última actualización de estos cálculos data de 1997 e incluye relevamientos de los depósitos de no residentes en Uruguay, las declaraciones de los bancos internacionales sobre los fondos depositados por argentinos (obviamente sin detalles) y estimaciones locales sobre las tenencias en cajas de seguridad.

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