"Estamos en seis puntos".

A un fin de semana del debut oficial, y en la previa del amistoso contra el Lobo platense, Santoro no vende espejitos de colores y avisa cuál es la realidad de este Independiente sin mucho cambio.
En ese micro rumbo a Mar del Plata, partía algo más que un plantel con destino al último ensayo veraniego, pseudo oficial, de cara al debut en el Clausura. El cabezal de Miguel Angel Santoro, aun desde la paz interior que le emanan sus tres nietos y sus casi 67 experimentados años, todavía humeaba. El platense Gimnasia será la excusa organizada de esta noche en Mardel y Vélez el primer compromiso formal que se le vendrá. Y su optimismo por naturaleza, de repente, temblequea. Nada se ha modificado más allá de los mejoramientos lógicos (una pretemporada como la gente, por caso). Apenas un refuerzo (Eduardo Tuzzio) y promesas varias. ¿El resto? Ilusiones y la base de un plantel que terminó 18° en el Apertura, que seguirá siendo local en casa ajena y que, por ahora, no ha demostrado síntomas de cambios profundos. De hecho, ni siquiera el sistema táctico está confirmado. El deseo del clásico 4-3-1-2 choca con la realidad del 4-4-2... "Estamos en seis puntos", asegura Pepé antes de subirse al último fin de semana de reflexión. Aunque sube la apuesta enseguida. Motiva tal vez: "Casi siete...".

En esa línea están sus players. Hasta ahora, sinceros, no se suben a ningún carro. Saben que el 4-0 a Racing fue ideal y el 1-0 a San Lorenzo reconfortante (incluso con dibujos diferentes). Sin embargo, Boca y River arrastraron dudas. Y la última derrota ante Talleres de Escalada, equipo que hoy está descendiendo a la C... Igual, el grupo banca la parada. "Estamos en siete puntos, corrigiendo los errores del 2008. Soltarse es fundamental para el inicio del torneo", anuncia Fabián Assmann su puntuación. Y Rolfi Montenegro, su preocupación. "Es un torneo corto. En cuanto te dormiste, te cuesta recuperarlo. Hay que llegar bien a Vélez", dice sin titubear.

Lo de Santoro resulta, en definitiva, un ataque de sinceramiento. Conoce sus límites y, mucho más, su potencial. Fue bombero pero todavía no se recibió de mago. Tiene en sus manos un puñado de revanchas personales que, sólo encausándolas, podrán maquillar un poco las heridas del reciente pasado. "Estamos en seis puntos. Casi siete. A siete, llegaremos en el arranque. Y recién en la cuarta o quinta fecha estaremos en ocho o nueve puntos...", hipotetiza Pepé. Lejos del 10. Aunque también, bien lejos del 18...

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