“Estamos en un presente muy promisorio para la provincia”

Dijo que defender los puestos de trabajo es la prioridad. Le bajó el perfil a la discusión por 2009. Carlos Matteoda Sebastián Gálligo De la Redacción de UNO
El gobernador Sergio Urribarri consideró que en la actual coyuntura de crisis la principal tarea del gobierno es tratar de evitar “con inteligencia” la caída de puestos de trabajo, ya que si eso se consigue “todo lo otro que tenemos que hacer es todo para favorecernos”. Se lo dijo a UNO en un reportaje realizado horas antes de emprender viaje a Estados Unidos, siendo el único gobernador de provincia que acompañó a la presidenta Cristina Fernández a la reunión del G-20 y, desde mañana, a una gira por cuatro países del norte de África.

—¿El viaje con la Presidenta servirá de algo a los entrerrianos?

—Me parece que es una distinción para la provincia que el gobernador sea invitado como único mandatario provincial en un momento importante, porque si bien no sé si habrá una decisión importante en la reunión del G-20, sí va a haber posturas importantes, especialmente de los países emergentes, y principalmente de Brasil y Argentina en cuanto a las causas de esta crisis económica y financiera inédita que estamos viviendo.

Y la gira por el norte de África, por su parte, genera expectativas para las cadenas de valor de Entre Ríos. Prueba de ello es que en pocos días hemos sumado empresarios a la delegación que nos acompañarán con muchas expectativas porque lo ven como una posibilidad interesante (de negocios).

—Usted dijo también que permitirá realizar gestiones con los miembros de la comitiva.

—Viajan ministros importantes como el de Planificación Julio De Vido, o el de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, y estoy preparando una “biblioteca” de carpetas y proyectos que pienso charlar en estos días. Y también eso es importante porque es otro el clima que se vive en estos viajes, donde hay una distensión en las charlas....

—Usted cree que ya no se discute sobre la conveniencia de “estar cerca” del gobierno nacional...

—No, creo que no se discute más, aunque haya un tiempo en el cual se escuchen todavía voces que opinen lo contrario y sostengan que estar “alineado”, según el término que algunos utilizan, no es bueno. Lo mío es un compromiso con metas que se ha fijado el gobierno nacional que son las mías: distribuir equitativamente la riqueza, aumentar el consumo popular, generar empleo, dignificar los salarios, que haya independencia en las decisiones económicas, que haya vigencia plena de los derechos humanos, son objetivos de gobierno tanto en lo provincial como en lo nacional. Son, me parece, cuestiones indiscutibles para cualquier persona que tenga buenas intenciones en la función pública o en la sociedad civil. Pero además de eso, este compromiso por convicción con lo que está haciendo el gobierno nacional ha generado para Entre Ríos una consideración especial que nunca tuvo. Lo digo respetuosamente.

—¿Y en qué se nota?

—Se ve en gran cantidad de obras públicas, por ejemplo. Vamos a terminar licitando, por gestiones que se hicieron desde febrero o marzo, y sólo en obras viales, más de 600 millones de pesos. En escuelas estamos en treinta y pico, algunas de las cuales van a estar terminándose en 2009. Pero no todo es obra pública. También somos escuchados en lo político, y eso es importante.

—¿Y comparado con gestiones anteriores?, más allá de que como se dice “las comparaciones son odiosas, pero inevitables”.

—Sin dudas la evaluación es positiva, más allá de que ninguna de las cosas que yo hago o digo lo hago con el fin de que se compare nada, pero la realidad es la realidad: estamos en un presente muy promisorio para la provincia.

—¿Cómo cree que es hoy la imagen que los entrerrianos tienen de usted?

—La sociedad entrerriana en general, más allá de algunos sectores de la política, recién se está formando una idea de Sergio Urribarri. Yo tuve un perfil muy bajo durante muchos años, más allá de cierto protagonismo en la política entrerriana, no muy importante, nunca tuve un perfil alto como para que se pudieran formar una opinión sobre mi persona o mi accionar en la función pública. Quizás las circunstancias apresuraron un proceso para que la gente se formara parcialmente una opinión, teniendo en cuenta fundamentalmente mi postura durante el conflicto con el campo, y lo que ocurre ahora es que una parte importante de la sociedad se da cuenta de que hay otros valores en Urribarri que no tienen relación solamente con haber fijado una postura, a mi entender, acertada.

—¿Ya pasó ese frente de tormenta?

—Está pasando, se percibe claramente. Desde la gestión gubernamental tratamos, todos los días, de acercar posiciones a través de diálogos respetuosos aunque lamentablemente todavía quedan algunas posturas irracionales, pero la amplia mayoría colabora con esto. De los que tuvieron protagonismo en el conflicto del campo de ese sector, hoy son una amplia mayoría los que están con una postura pro diálogo para solucionar la cosas, y hay una minoría ínfima, pero ruidosa, que mantiene posturas irracionales, pero poco a poco se va apagando.

—¿Cómo se afrontan los cambios en la economía que trae aparejados la crisis?

—Estamos tratado de evitarlos. Puede que haya un impacto en las cadenas productivas de la provincia con el consiguiente riesgo en el empleo de la gente. Por eso conformamos el Consejo Económico Social, que hasta donde yo sé es la única provincia donde se conformó, con la participación activa de sindicatos, empresas, industrias y trabajadores. Si con inteligencia le encontramos la vuelta a evitar que haya despidos, todo lo otro que tenemos que hacer es para favorecernos.

—¿Por qué?

—En todas las crisis que han pasado en este planeta hay momentos en que los problemas empiezan a solucionarse, y ahí se presentan oportunidades increíbles. Entre Ríos tiene todo como para, en ese momento, ser beneficiada por la poscrisis. Y todo lo que estamos haciendo es para que en ese momento no estemos en el subsuelo, sino en las mejores condiciones. El mundo va a normalizarse en algún momento y va a volver a demandar productos que en nuestra provincia tienen que ver con la agroindustria y es ahí cuando tenemos que estar preparados. Lo que estamos haciendo tiene que ver con eso al explorar mercados y oportunidades con Paraguay, África, Brasil o Europa del este en los próximos meses. Nuestros empresarios e industriales están muy expectantes de ese momento.

—Al margen de esta cuestión hay temas importantes que se definen, por ejemplo, en la relación con la Legislatura.

—De eso hablamos esta semana con las autoridades de la Cámara de Diputados. Por un lado están las iniciativas que van a ingresar en estos días y tienen que ver con la complementación de lo que se hizo en la Convención. Y también hay proyectos muy importantes como el de presupuesto 2009, que como bien decía Jorge Busti, no difiere demasiado de los proyectos que se han enviado a la Legislatura en años anteriores, no sólo porque hay un equipo económico que continúa, sino porque es la política de ser muy prudentes en lo que se piensa que se va a recaudar y a ejecutar, y también muy prudentes por el escenario en que estamos.

“El frente que nos permitió ganar en 2007 va a volver a ganar en 2009”

—¿Cuánto ruido le hacen a su gestión los problemas vinculados a la interna partidaria?

—No interesa cuánto ruido hace, sino la importancia que uno le dé. Si uno permite que lo distraiga de las responsabilidades importantes, se equivoca feo. Ruido hace, pero no debe interferir con los objetivos planteados por el gobierno... lo que importa es saber cómo uno lo percibe y luego lo consume o no. Tenemos un norte, que es hacer de Entre Ríos una de las mejores provincias del país, y vamos en ese camino.

—La pregunta tiene que ver con lo que será la elección legislativa de 2009 en la provincia.

—No es un tema importante en mi agenda, sinceramente. Pero sé que en Entre Ríos el frente que nos permitió ganar en marzo de 2007 va a volver a ganar en 2009. No sólo por el resultado de la gestión, sino porque claramente se percibe en la sociedad entrerriana que hay un conjunto de ideas, de dirigentes y de acciones que llevan a esta provincia por un buen camino y desviar esa tendencia no es conveniente para ninguna sociedad. Y lo más importante es que a esas ideas las estamos llevando adelante en cooperación con sectores la sociedad civil que antes no se involucraban con la actividad pública, como nunca antes había ocurrido. Entonces, ¿por qué poner en riesgo esta manera de gestionar? ¿En busca de qué? ¿de algo desconocido?

—¿La lista de candidatos llegará por consenso?

—Llegará... De mi parte, voy a sugerir hombres y mujeres que tengan esta cabeza. Que piensen de la manera que estoy describiendo: acción, gestión, ideas, cooperación, sumar voluntades, mirar alto.

Sobre la inseguridad, la Policía y los menores

—¿Cómo evalúa la situación de seguridad en la provincia?

En 2005, cuando era ministro de Gobierno, le sugerí al entonces gobernador Busti la designación de Roberto Masuh como jefe de Policía. Cuando comenzamos a hablar de la Policía que queríamos él me dijo “Necesito más hombres”, lo que era entendible. Y yo le dije: “Qué le parece si además de sumar hombres, sumamos profesionalización, capacitación, ideas. Busquemos más hombres, pero también mejores hombres”. Y a partir de ese momento comenzó un proceso de profesionalización de la Policía que no se interrumpió, al punto de realizar intercambios con unos 15 países del mundo que tienen excelentes resultados en previsión del delito.

—¿Y se ven cambios?

—Los cambios no se ven de un día para otro, pero hay cosas que suceden que nos marcan los cambios. El otro día el doctor (Carlos) Chiara Díaz, vocal del Superior Tribunal de Justicia, decía ante 500 jueces de todo el país que en Entre Ríos se había reducido de manera importante la cantidad de delitos. Y confieso que sentí pudor, después se lo agradecí, por supuesto.

O el hecho reciente del comisario Clariá, que tiene dos aspectos, uno la valentía de su accionar y lo otro que Clariá está vivo. Y es una persona que arriesgó en dos oportunidades su vida, la segunda vez con tres disparos, y creo que Clariá es un poco el ejemplo de estos cambios... Más allá de la sensación de inseguridad, hay que destacar que hay cosas que no suceden por la prevención de la Policía y en eso creo que se han dado pasos importantes.

—En ese contexto, se está discutiendo bajar la edad de imputabilidad de los menores, tal como lo piden algunos sectores, especialmente en Buenos Aires y apoyado por el gobernador Daniel Scioli, que es de su partido.

—Lo que le pasa a Buenos Aires y a Daniel Scioli es muy difícil. Hay cientos de miles de adolescentes que no estudian ni trabajan, y son en alguna medida la mano de obra que necesitan otros delincuentes “más profesionales”. Lo vi a Daniel cuando hizo esas declaraciones, que responden a expresiones de una persona muy comprometida y con algo de impotencia por lo que ocurría en su provincia. Yo no conozco ningún tipo de proceso en el país en el que con la reducción de la edad de la imputabilidad se hayan logrado resultados satisfactorios.

—¿No lo comparte?

—Seguramente hay otras circunstancias que influyen para que delincan muchos chicos: la educación, la falta de una distribución equitativa de la riqueza en algunos lugares del país, pero dudo que bajando la edad de imputabilidad resolvamos el tema, porque los chicos son víctimas. Claro que cuando uno dice esto alguien le responderá: “Porque no te pasó a vos” un hecho de inseguridad. Pero lo que uno quiere es solucionar el tema y no puede mentirle a la sociedad. Hoy no hay una experiencia concreta, al menos en el país, de que bajando la imputabilidad se resuelva el tema.

—La Presidenta cargó las tintas en la responsabilidad de la Justicia . ¿Usted qué dice?

—Hay jueces que tienen mucha responsabilidad, si dijera “la Justicia” estaría generalizando y no sería prudente. Pero hay jueces que son claros responsables de que algunos delincuentes estén en la calle.

“Con el deporte contenemos”

—En el proyecto de ley del presupuesto hay un incremento de más del 50% para el deporte con respecto a la gestión anterior ¿A qué se debe?

—Se debe a la política de contención. Estoy seguro de que el deporte es una herramienta formidable para sacar los chicos de la calle. Lo estamos consiguiendo claramente en estos programas que hemos implementado, como Entregol, que nos da alegrías todos los fines de semana.

También está el apoyo a 17 equipos que compiten a nivel nacional como el básquet, el fútbol, el vóley y los aportes individuales que se están haciendo a cientos de instituciones deportivas y estamos generando la infraestructura para que se puedan complementar la escuela con el club y esto lo vamos a ver a mitad del año que viene. Hoy percibimos, no sé si una euforia, pero sí un reverdecer de los chicos por inclinarse al deporte. Y no hablar si algún equipo llega a ascender como pretendemos que lo haga. Cuántos chicos van a querer verse jugando con esa camiseta de su club.

Pero además, porque el deporte cuando se lo practica a través del compañerismo, el respeto y la sana competencia, forma. El chico a partir de allí se cuida. Por otra parte estamos evaluando la posibilidad de incrementar este programa a otros deportes.

Lo educativo

—¿Cómo imagina la situación en materia educativa luego de la elección gremial?

—Los dirigentes gremiales tienen muy en claro cuáles son los objetivos de esta gestión en materia educativa y que los queremos alcanzar con ellos. También en este sentido este fue un año muy especial, con cuestiones que interfirieron en una construcción muy importante que nosotros queríamos llevar adelante. Sin embargo el proyecto de ley de educación que se envió a la Legislatura contempla todas las visiones posibles. Obviamente una ley no garantiza una educación de calidad para todos los entrerrianos, pero es un marco con el cual nosotros pretendemos alcanzar esa educación de calidad.

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