"Estamos mejor que hace 15 días, pero todavía no estamos bien"

El titular de la cartera sanitaria explica por qué deben reanudarse las clases tras el receso por la gripe A. Aunque cree que hoy el país no está en condiciones de producir la vacuna, sostiene que puede lograrlo en cooperación con otros países. Además habló sobre mortalidad infantil, salud reproductiva y ley antitabaco, entre otros temas.
"Bajaron las consultas por gripe A en un promedio de un 30 a 35 por ciento", reveló el ministro de Salud, Juan Manzur. Pero el funcionario no se entusiasma demasiado con el dato. "Estamos mejor que hace 15 días, pero no quiere decir que estemos bien", aclaró. Prefiere ser cauto con el tema. Acaba de regresar de la Cumbre del Mercosur, adonde viajó junto a la Presidenta. Recibe a este diario en su amplio despacho del segundo piso del edificio de 9 de Julio y Belgrano. En su escritorio se destaca una caramelera con Sugus. Manzur habla con calma, sin apuro. En un extenso reportaje con este diario puntualizó cuáles serán los ejes de su gestión, más allá de la urgencia de dar respuesta a la pandemia del virus A H1N1: "Tenemos que poner mucho énfasis en la estrategia de la atención primaria de la salud. Mi gran desafío es que toda mamá embarazada tenga cinco controles antes de que nazca su bebé, que las maternidades sean seguras, con sistema de parto humanizado y equipos médicos capacitados. El otro gran desafío es que todo niño en nuestro país tenga un esquema completo de vacunación", afirmó. Dijo que está "a favor de la prevención" en materia de aborto; y que la Argentina debe avanzar con una ley nacional antitabaco que prohíba fumar en ambientes cerrados, sin restricciones, entre otras definiciones.

–¿Cómo está hoy la situación de la pandemia?

–Me hago eco de las palabras de la Presidenta: si nos comparamos con 15 días atrás, la situación está mejor. Eso no quiere decir que estemos bien. Ha bajado la cantidad de consultas en un porcentaje importante, dependiendo del lugar.

–¿En qué medida?

–En un promedio de entre 30 a 35 por ciento. Hay camas libres de internación en clínica médica y también para la infección respiratoria disponibilidad de camas en las áreas críticas de terapia intensiva. Toda la medicación ya está distribuida. Hay criterios uniformes y acordados con las sociedades científicas sobre a quién hay que medicar y cómo hay que medicar.

–¿Hay antivirales suficientes?

–Llegaron más de dos millones de tratamientos que se distribuyeron en todo el país. Además, tengo 500 mil tratamientos en stock y ya liberamos la provisión en farmacias. La medicación está en todo el país, es absolutamente gratuita y la disponibilidad está también asegurada.

–¿Qué impacto puede tener en la Argentina que se suspenda la ley de patentes para producir la vacuna contra la gripe A, como pidió la presidenta Cristina Fernández en la Cumbre del Mercosur?

–Sabemos que hay un grupo de empresas importantes a nivel internacional que están trabajando en la provisión de vacunas, pero al ser esto una pandemia que está en más de 160 países del mundo, corremos el riesgo de que los países más ricos puedan comprar todo el volumen de vacuna que se produzca, generando una situación muy desfavorable para los países que no tienen la posibilidad de contar con esos recursos económicos para obtenerla. Ahí tenemos que trabajar en dos capítulos: primero la cooperación técnica y la transferencia de tecnología. Esto lo hablé con el ministro de Salud de Brasil. Quedamos en ponernos en contacto el lunes (por hoy). Seguramente en el curso de la semana vamos a mantener una reunión para ver de qué manera podemos sumar esfuerzos y coordinar acciones. En este sentido, ante una situación atípica, de una pandemia, también hay que plantear respuestas por fuera de los cánones normales. Entonces la presidenta de la Nación lo que está planteando es flexibilizar las patentes internacionales con la idea de que con la transferencia de tecnología, los países también tengan la capacidad de poder desarrollar la vacuna. Están en juego millones de vidas en todo el planeta.

–¿La Argentina está en condiciones de fabricar una vacuna contra la gripe A?

–Hoy nuestro país no tiene la capacidad de fabricar este tipo de vacunas. Pero generando este marco de cooperación técnica y de transferencia de tecnología, en forma conjunta con otros países estaríamos en condiciones de poder en un futuro cercano llegar a fabricarla.

–¿Para el año próximo?

–Sería una opción. Es un tema que lo vamos a discutir todos los ministros de Salud de la Unasur entre el 8 y 9 de agosto, con los equipos técnicos, científicos, las agencias internacionales como OPS y OMS, para ver de qué manera sumamos esfuerzos para superar esta situación.

–¿Se pudieron haber evitado muertes por gripe A?

–Es difícil poder decirlo.

–¿Hubo decisiones erróneas en la forma en que se enfrentó la pandemia desde su inicio?

–Es un virus que no solo nosotros, el mundo, está aprendiendo a conocer. En relación con la etapa de contención, de bloqueo de foco, con la capacidad de nuestros laboratorios, se actuó de forma correcta y siguiendo la evolución de las curvas epidemiológicas.

–Algunos especialistas hablan de que podría haber un rebrote del virus en agosto, que coincidiría con el reinicio de las clases. ¿Está bien que los chicos vuelvan a la escuela?

–Tienen que volver a clases. Es la recomendación que tenemos de nuestros expertos. En el mundo no hay antecedentes de las decisiones que tomó la Argentina en la intervención que hizo para frenar la epidemia. Protegimos desde el Estado a los grupos más vulnerables, a los chicos –con la suspensión de clases– y a las embarazadas, los pacientes inmunodeprimidos, oncológicos, recomendando que se quedaran en sus casas. La intervención del Estado fue activa.

–Dejemos la pandemia de lado. ¿Cuáles serán los ejes de su gestión más allá de la gripe A?

–Aspiro a que el Ministerio de Salud sea el organismo rector, conductor y normativo de la salud en nuestro país. Esa es la primera gran definición. En cuanto a lo central, tenemos que poner mucho énfasis en la estrategia de la atención primaria de la salud. La respuesta en salud se genera en un 75 por ciento en nuestros centros de atención primaria de salud, que es donde tenemos que poner especial control. Mi gran desafío es que toda mamá embarazada tenga cinco controles antes de que nazca su bebé. El otro gran desafío es que todo niño en nuestro país tenga un esquema completo de vacunación.

–¿Disminuyó el nivel de vacunación?

–Pedí un informe que voy a tener el miércoles, desglosado por provincia. Ahí veremos qué pasó. Volviendo a los ejes de mi gestión, he conversado con la presidenta de la Nación en la idea de empezar una refuncionalización de la estructura sanitaria en el país. Nuestro gran desafío es que nuestras maternidades sean seguras, con sistema de parto humanizado, con equipos de salud capacitado. La capacitación permanente es responsabilidad del Estado. Hay que seguir insistiendo mucho con la prescripción de la medicación por el nombre genérico. He conversado con la Presidenta la necesidad de reforzar aún más la presencia del Programa Remediar.

–La principal causa de mortalidad materna en la Argentina hace más de veinte años son las consecuencias de abortos inseguros. El marco legal restrictivo hace que las mujeres recurran tardíamente a atenderse frente a complicaciones. ¿Está a favor de la despenalización del aborto?

–Estoy a favor de la prevención básicamente.

–¿Y de la despenalización?

–No. Hay una ley de planificación familiar. La ley es clara, hay que cumplirla, y básicamente pasa por una cuestión de la educación.

–Entre las obligaciones que tiene por esa ley el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, que depende del Ministerio de Salud, está comprar y distribuir a las provincias anticonceptivos. En el último año y medio se cortó la entrega en algunos momentos y faltaron métodos en distintas jurisdicciones.

–Ya he dado la instrucción y los vamos a normalizar a la brevedad.

–Antes de dejar el ministerio, Ginés González García dejó elaborada una guía integral de atención de los abortos no punibles, en cuya redacción participó un equipo interdisciplinario de primer nivel, que estableció un protocolo para los casos previstos como excepciones en el Código Penal. Graciela Ocaña nunca la distribuyó ni le dio difusión. ¿Usted qué hará con ese documento?

–No la conozco. Hay que apoyarse en nuestros expertos, en las sociedades científicas y en función de eso, lo que nos recomienden y nos sugieren, vamos a compartirlo en el órgano que es el Consejo Federal de Salud, donde se comparten, se discuten, se consensúan y fundamentalmente se implementan las políticas nacionales.

–¿Está disponible ya el índice de mortalidad infantil de 2008, que aún no se difundió?

–Todavía no.

–El último registro, correspondiente a 2007, mostró un aumento: subió de 12,5 muertes cada mil nacidos vivos en 2006 a 13,3 por mil, según las estadísticas oficiales.

–Vamos a ver las causas y en función de eso habrá que hacer intervenciones activas lo más rápido posible para revertir esta situación.

–¿Qué tipo de acciones?

–Vamos a pensarlas en la medida en que entendamos qué pasó.

–Se presume que habrá un rebrote del dengue a partir de la primavera. ¿Cómo se prepara para enfrentarlo?

–Lo que me pidió la Presidenta es un plan integral e integrado. ¿Qué significa? Desde el Estado y trabajando en forma conjunta con la comunidad organizada, es la estrategia para combatir el dengue. Somos conscientes de que ya tenemos dengue autóctono. Estamos haciendo un plan de abordaje en el cual cada área y cada sector tendrá su rol: los municipios, las provincias, la Secretaría de Ambiente, los ministerios de De-sarrollo Social, Obras Públicas, Ciencia y Técnica y obviamente Salud también tendrá su rol importante en el abordaje de la lucha contra el dengue.

–¿Quién está elaborando ese plan?

–Ya tenemos el primer borrador. Lo estamos compartiendo con los equipos técnicos de los distintos ministerios. Nos está asesorando la Organización Panamericana de la Salud. Buscamos disminuir al máximo la posibilidad de contagio para lo cual es básico el descacharrizado. No es solo una cuestión de salud sino que intervienen más actores.

–La gerencia de la Administración de Programas Especiales, que administra fondos de las obras sociales, está vacante luego de que fuera desplazado Mario Koltan, la persona que usted había designado al asumir. ¿Quién va a nombrar al reemplazante?

–Quedamos en conversarlo con la presidenta de la Nación.

–¿Cuándo?

–Vamos a verlo la semana que viene. Vamos a identificar un hombre, ver un perfil para el cargo, y en función de eso, vamos a decidir.

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