Estalló la guerra entre Carrió y la UCR

Lilita salió con los tapones de punta contra los radicales, y los acusó de acordar con el Gobierno K para desplazar a Redrado. Los boina blanca respondieron y trataton a Carrió de actuar con "ignorancia o mala fe".
La presidenta del bloque de diputados por la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, denunció ayer un acuerdo entre el "radicalismo y el Gobierno" para apoyar la "caída" de Martín Redrado como titular del Banco Central, a cambio de que el decreto de creación del Fondo del Bicentenario sea tratado en el Congreso.

La acusación de Carrió motivó una dura respuesta del Comité Nacional de la UCR, socio de la CC en el ACyS, que negó cualquier acercamiento con el oficialismo y la acusó de tener "ignorancia" o "mala fe" como para leer así la situación.

"El radicalismo no pacta con este Gobierno", señaló el jefe del bloque de senadores de la UCR Gerardo Morales, que rechazó de plano "cualquier imputación de pacto con el Gobierno o que exista alguna moneda de cambio en el diálogo con el oficialismo para que el Congreso funcione para tratar el tema de la deuda".

En un comunicado firmado por Ernesto Sanz y Jesús Rodríguez, máximas autoridades de la UCR, insistieron en que "el radicalismo valora el diálogo político y propicia la búsqueda de acuerdos a través de instancias institucionales", por lo que "confundir esta convicción con cualquier noción de pacto espurio sólo es posible desde la ignorancia o la mala fe".

Las declaraciones de Carrió generaron malestar en el seno del radicalismo -según comentaron fuentes partidarias- no sólo porque niegan la existencia de cualquier acuerdo, sino porque la crítica proviene de una de sus principales aliados en las últimas elecciones legislativas.

Aclaran que el radicalismo no tiene "ningún interés" en la situación de Redrado, porque la preocupación de fondo es la "independencia de la autoridad monetaria", señalaron las mismas fuentes.

Durante la reunión de la Comisión Bicameral de Tratamiento Legislativo que tuvo lugar el miércoles en el Congreso para analizar el decreto presidencial de remoción de Redrado, el radicalismo juzgó que la situación del economista es "insostenible’. Hace una semana, Morales había garantizado que "el Congreso no dejará solo" a Redrado, pero luego expresó una postura a favor del alejamiento del cargo, lo que motivó la denuncia de Carrió.

La dirigente afirmó que el supuesto pacto, que incluiría dejar de defender la continuidad de Redrado en el BCRA a cambio del tratamiento legislativo del DNU por el uso de reservas forma parte, "en todo caso, de conversaciones que mantiene el senador Gerardo Morales y Sanz con el oficialismo, pero no por parte nuestra".

La líder de la CC dijo llamarle "poderosamente la atención" que Morales haya pasado, según señaló, de defender categóricamente a Redrado como presidente del BCRA a hablar de su posible destitución. "Le tengo (a Morales) un respeto y un cariño enormes, pero sepan mis amigos radicales que yo esas prácticas no las tengo".

Sanz, que en los últimos días tuvo un bajo perfil y ahora decidió recluirse en Mendoza durante todo el fin de semana, buscó suavizar la polémica y admitió que hubo "excesos en la confrontación con el Gobierno nacional.

"Desde el radicalismo dedicamos nuestros mayores esfuerzos a tratar de tenderle un puente al Gobierno para salir de esa encerrona original: estamos dispuestos a discutir la creación del famoso Fondo del Bicentenario", indicó el senador mendocino.

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