Estalla una crisis entre Berlusconi y el Vaticano, su antiguo aliado.

Estalla una crisis entre Berlusconi y el Vaticano, su antiguo aliado.
El Vaticano anuló ayer una cena en L'Aquila del secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, de la que iba a participar el premier Silvio Berlusconi, quien buscaba reanudar buenas relaciones con la Iglesia tras la crisis surgida hace varios meses por historias sexuales que lo involucran. La decisión abrió una crisis sin precedentes en las relaciones del jefe del gobierno y líder de la derecha italiana con el Vaticano, su aliado de hierro durante años.
El detonante de la anulación del encuentro fue un titular a ocho columnas de la primera página y un editorial de Vittorio Feltri -nuevo director de Il Giornale, el matutino milanés de la familia Berlusconi- que, en defensa del premier, atacó a Dino Boffo, el director de Avvenire, propiedad de la Conferencia Episcopal italiana. Feltri denunció a Boffo como un "supercensor" y "moralista" que está involucrado en una historia de acosos y homosexualidad. Feltri reprodujo un documento de una querella judicial presentada por una señora de la localidad de Terni "destinataria de telefoneadas obscenas y ofensivas y de seguimientos" por parte de Boffo desde 2001.

Lo curioso es que la mujer no era el objeto de los deseos non sanctos de Boffo, según Feltri, sino su propio marido, con el cual el director del diario católico "mantenía una relación homosexual". "Jamás en este período se han visto en acción tantos moralistas, muchos de los cuales, por no decir todos, están desprovistos de títulos idóneos", escribió en su editorial el nuevo director de Il Giornale, un talentoso periodista de derecha. El diario católico Avvenire ha protestado varias veces por la vida "desenvuelta" de Berlusconi que contradice sus proclamas de ser un campeón de los valores católicos.

Boffo fue enviado a proceso el 9 de agosto de 2004, afirma Il Giornale, el que concluyó menos de un mes después en un acuerdo por el cual el director de Avvenire debió pagar 516 euros de indemnización como alternativa a seis meses de cárcel.

Vittorio Feltri añade unas cucharadas de veneno que meten en esta penosa historia a varios altos personajes de la Iglesia. Señala que en la "informativa" judicial se afirma que el cardenal Camillo Ruini, ex vicario del Papa en Roma; el cardenal Dionigio Tettamanzi, arzobispo de Milán; y monseñor Giuseppe Bettori, entonces secretario de la conferencia episcopal y hoy arzobispo de Florencia, "conocen indudablemente" la historia judicial que afecta a Boffo. En otras palabras, se acusa a las cumbres de la Iglesia italiana de saber, callar y proteger una historia tenebrosa.

La bomba determinó una indignada desmentida del director de Avvenire, que recibió la inmediata solidaridad y renovación de la confianza por parte de la Conferencia Episcopal Italiana. Hubo una avalancha de apoyo a Dino Boffo por parte de políticos de derecha e izquierda. El mismo Berlusconi, tras la anulación de la cena, anunció en una declaración que "me disocio" del ataque de Il Giornale.

Pero los índices acusadores le apuntan a Berlusconi. El diario La Repúbblica todos los días publica una lista de diez preguntas pidiéndole que responda acerca de sus relaciones con la adolescente Noemí Letizia, que denunció su propia esposa Verónica Lario en abril junto a su pedido de divorcio. El principal abogado de Berlusconi ya anunció varias querellas contra medios internacionales que publicaron informaciones comprometidas para el primer ministro.

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