Estafas con viviendas. El contador santiagueño relató su ‘calvario’ en La Rioja

Es Roberto Soria, quien estuvo 15 días detenido por orden del juez Daniel Barria por estar presuntamente implicado en la venta ilegal de viviendas del Estado. Sin embargo, luego de ser apresado en Santiago del Estero y trasladado hacia la provincia, pudo declarar ante la justicia y finalmente obtener la falta de mérito, al comprobarse que sus datos personales habrían sido utilizados por desconocidos para delinquir. "Pasan los días y aún no puedo creer lo que viví en La Rioja", narró.
Sentado delante del escritorio de su estudio, el contador Roberto Soria medita y no deja de sostener que lo que vivió, hasta hace unas horas en La Rioja, fue una situación que "no le desea a nadie". "Todo esto ha sido una sorpresa…Una pesadilla que nunca he pensado que iba a vivir…Un calvario. Pero no le tengo rencor a nadie. Es más, creo que nadie ha actuado de mala fe hacia mi persona y que son situaciones que nos pone la vida y, de última, tenemos que salir fortalecidos", expresó al recordar los 15 días que estuvo detenido y soportó una investigación judicial de La Rioja, cuando se lo relacionó con una supuesta estafa con la venta de viviendas del Estado.

Sin embargo, luego de ser apresado en Santiago del Estero y trasladado hacia La Rioja, pudo declarar ante la Justicia y finalmente obtener la falta de mérito, al comprobarse que sus datos personales habrían sido utilizados por desconocidos para delinquir.

En este sentido, Soria afirmó al diario santiagueño El Liberal que otra persona –que se hallaría prófuga– fue quien se hizo pasar por él.

"El día que la policía apareció en mi casa no salía del asombro. Inclusive, he llegado a suponer que era alguna broma de mal gusto, tal vez de algún conocido. Pero no era así", recordó.

Ese tenso momento sucedió cuando fue privado de la libertad por efectivos del Departamento de Investigaciones (D-6), quienes estaban cumpliendo con un exhorto de la Justicia de La Rioja enviado a la jueza de Crimen de Quinta Nominación, Rosa Falco.

"Tengo que destacar el excelente trato y el profesionalismo que tuvieron siempre los policías santiagueños. Pese a esa circunstancia, no me pude sobreponer y he sufrido un shock. Por esa razón he permanecido internado en un sanatorio local hasta que me dieron el alta y una comisión policial de La Rioja me llevó a esa provincia, donde hemos llegado un lunes a la noche", indicó.

"Aquí, lo más importante del caso, es lo que he sostenido desde el principio, a poco de ser detenido: Que nunca fui a La Rioja, que ni siquiera pasé por allí. No tengo clientes y menos conocidos que fueran de esa provincia. O sea que era totalmente ajeno. Esa es la verdad y así lo expliqué cuando fui indagado", insistió Soria.

"Creo que nadie llegó a imaginar el dolor que sentía frente a tamaña sorpresa. Mi familia ha dejado todo para seguirme hasta allá. Estuvieron todos estos días. También ha viajado un grupo de quince amigos y conocidos que no dejaban de darme su apoyo", explicó.

"Como buen creyente tuve que sacar fuerzas y soportar con paciencia todo lo que se venía", señaló. Dijo que cuando llegó a La Rioja fue constantemente asediado por la prensa. Su esposa y su familia sufrieron lo mismo.

Manifestó que pasó por varias ruedas de reconocimiento, hasta que los últimos testigos, coincidieron en señalar que él no era a quien se buscaba.

Dios es Justo

"Un primer testigo dijo reconocerme, pero era por mi foto de la página oficial que poseo en internet, en donde publicitaba el asesoramiento profesional a la comunidad santiagueña. Después, siguió un matrimonio que dijo que se reunió conmigo en un bar de La Rioja. Pero Dios es justo y las mentiras caen, a la larga o a la corta. Eso ha pasado luego con otros cuatro testigos. Era quienes trataron personalmente con el supuesto estafador y ninguno me acusó", aseguró Soria.

Explicó que -según le informaron sus abogados- los testigos describieron al sospechoso que se presentaba con su nombre como un sujeto de 1,60 metro de altura, robusto, de tonada riojana y que "no tenía un buen léxico", según detalló.

"Lo único coincidente sería la calvicie. Nada más. Dicen que era una persona que entraba y salía de los despachos públicos de La Rioja, sin ningún impedimento", indicó.

"Además, quienes hablaron de esa presunta reunión en un bar riojano afirmaron que habría sido entre las 19 y 20 del 24 de septiembre último. Ese día y hora, yo brindaba una disertación de mi especialidad, en representación de la Federación Argentina del Consejo de Profesionales de Ciencias Económicas, en la sede de Ciencias Económicas de la capital santiagueña", remarcó.

"O sea que no sólo tenía muchos testigos, sino que esas disertaciones eran organizadas por la Federación Argentina, donde mis abogados aportaron todas las pruebas del caso. Adjuntaron el recibo de los honorarios, con la fecha y el horario donde di la disertación y también presentamos las publicaciones de los días previos, cuando se hacía el anuncio publicitario del curso", expresó.

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