Los Estados Unidos programan reinventarse cada quince años Recursos.

Por: Jorge Castro.

El Departamento de Energía, conducido por un Nobel, llevó su presupuesto a US$ 65.700 millones, la mitad para innovación tecnológica.

La economía norteamericana cayó 6% entre el último trimestre de 2008 y el primer trimestre de este año, la mayor contracción desde 1982; y en el segundo trimestre, la recesión habría disminuido a -1.7% anual. El gobierno de Barack Obama (Presupuesto 2009/2010) presume que la recuperación comienza en el tercer trimestre, con un crecimiento de 1.5% o más; y un despliegue de 4% / 4.5% al concluir el año.

La diferencia entre la capacidad de crecimiento potencial y el desempeño de la economía norteamericana desde diciembre de 2007 superaría los 3 trillones de dólares, más de 20% del producto.

Se habrían perdido 6.5 millones de puestos de trabajo, con una tasa de desocupación que, al finalizar 2009, ascendería a 10% (14.5 millones de desocupados).

La peor recesión de Estados Unidos desde la Gran Depresión de la década del 30 culminaría con un tremendo daño económico y social, además de haber desatado -desde septiembre de 2008- la crisis global que ha hundido al mundo avanzado en la recesión y desacelerado significativamente la economía mundial.

El sector de alta tecnología, fuente del boom de productividad de los últimos 15 años, ha sido uno de los núcleos más golpeados. En Silicon Valley, sur de California -epicentro de la revolución tecnológica del procesamiento de la información-, un tercio de las empresas han cerrado; y sus ganancias cayeron 52% en 2008, el peor resultado desde el estallido de la burbuja "punto com" (2001). La tasa de desocupación del Valle asciende a 11.5%, por encima del promedio nacional (8.9%).

Entre los destrozos experimentados por la industria de alta tecnología emergen nuevas empresas, también situadas en la frontera del conocimiento, pero volcadas a las energías alternativas ("verdes"). En los últimos dos años, la inversión en empresas "verdes" aumentó 94% en Silicon Valley, hasta alcanzar 1.900 millones de dólares; y los puestos de trabajo de científicos e ingenieros aumentaron 23% en los últimos seis meses.

California (su gobernador es Arnold Schwarzenegger) ha puesto en ejecución un plan para otorgar energía solar a todos los hogares del Estado, con una inversión de 3.000 millones de dólares en 10 años (Million Solar Roofs Initiative). La capacidad de generación de energía solar crece entre 16% y 20% anual en los últimos 5 años; y se estima que el nivel tecnológico de la industria es similar al que tenía la microelectrónica en 1983.

La industria "high-tech", advierte la Universidad de Stanford, ya no se funda en las computadoras personales (PCs), sino en Internet, lo que significa que integra los contenidos (software), los equipos (hardware) y las redes de almacenamiento (storage network). La crisis ha acelerado la tendencia y ha puesto en marcha una reorganización total de la industria, con una intensidad similar a la de la década de los 90, que dio origen a Microsoft, Oracle y Sun Microsystem, entre otras.

El Diario del Pueblo de Beijing, órgano de Partido Comunista (PCCh), en su serie sobre la situación norteamericana, califica a Silicon Valley como "la plataforma cero (ground zero) de la destrucción creadora", a la que considera el rasgo fundamental del sistema productivo estadounidense.

El Departamento de Energía de Estados Unidos -que conduce el Premio Nobel de Física, Steve Chu- tenía un presupuesto de 24.200 millones de dólares en 2008; y este año trepó a 65.700 millones de dólares, la mitad destinada a financiar la innovación tecnológica. Lo hace a través de 400 centros de investigación de universidades, empresas y estados, no sólo en Estados Unidos, sino también en Israel, Taiwán, Singapur y Canadá.

Estados Unidos crea 550.000 empresas por mes, muchas vinculadas a universidades. Stanford University, en las afueras de Silicon Valley, es propietaria del 20% de las acciones de Google y del 10% de Microsoft. La mitad de los empresarios del Valle son graduados o profesores allí.

Estados Unidos se reinventa cada 15 años; y la última reinvención -tecnológica, productiva, social y cultural- tuvo lugar en la década del 90.

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