El Estado pierde en Aerolíneas más de $ 4 millones por día

En el primer cuatrimestre la empresa tuvo un déficit de $ 560 millones; hay 100 pilotos inactivos
Una infrecuente interpretación del convenio colectivo de trabajo le dio a Aerolíneas Argentinas un lujo en medio de la crisis global: es la única línea aérea del mundo que cruza el océano Atlántico con cuatro pilotos por cabina, en lugar de los tradicionales tres. Extravagancias de la nueva y nacionalizada compañía, que sigue formalmente en manos del grupo español Marsans, pero sostenida por el Estado argentino. La misma que, en los primeros cuatro meses del año, perdió más de 4 millones de pesos por día.

En realidad, las cosas no andan bien para nadie en el aire. La estatal Iberia acaba de anunciar, anteayer, un plan de reducción del 10% de sus empleados. Pero Aerolíneas tiene 100 pilotos que no saben todavía bien qué hacer de sus vidas: esperan, ansiosos, la llegada de los prometidos Boeing 737-700, luego de haber sido desafectados de otras aeronaves del grupo, como Boeing 737-500 o MD.

Según un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), una entidad privada que elabora trabajos con datos provistos por las dependencias estatales, la empresa recibió del Tesoro nacional, entre enero y marzo de este año, 373,6 millones de pesos para asumir las pérdidas. Pero números internos de la compañía indican que, si se incluye abril, fueron ya 150 millones de dólares ($ 560 millones) gastados este año.

Una situación que dista bastante del entusiasmo con que Ricardo Jaime, secretario de Transporte, había intentado tranquilizar el pasado 11 de abril, cuando hablaba de los números de marzo. "Hubo una reducción importantísima del déficit, aun pagándoles a todos, a los empleados, a los proveedores, a los que prestan servicios", había dicho Jaime ese día a radio América. "La única forma de que la empresa no pierda es que los aviones vuelen. De los 21 aviones que había a mediados del año pasado, actualmente hay 48."

En Aerolíneas mantenían anoche ese optimismo. "Es cierto que hay pérdidas -reconoció a este diario un directivo-. Pero las transferencias del Tesoro tienen una gran carga de inversión en material aeronáutico, porque teníamos que poner a punto la compañía. En los tres primeros meses del año se destinaron 18 millones de dólares a esos efectos. Esto no va a ser siempre así: la previsión es que eso caiga a 4 millones después de mitad de año."

Los lamentos son los mismos en todo el mundo. Aunque el precio del petróleo ha bajado en el último año, la crisis golpea. "Es el año más duro de la historia", resumió días atrás el presidente de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), Giovanni Bisignani. Iberia, por caso, reconoció ayer 92,6 millones de euros de pérdidas en el primer trimestre, lo que la obligará a desprenderse de 2200 empleados. Y Aerolíneas mostró en abril, según los números preliminares, un ingreso de 5 centavos de dólar por asiento-kilómetro, una medida que este sector llama yield y que es calamitosa si se la compara con los números de empresas como American Airlines o LAN, que tienen yields de entre 10 y 14 centavos.

Mientras tanto, otras curiosidades conviven en la línea de bandera. Por empezar, las acciones siguen formalmente en poder de Marsans, porque la Procuración del Tesoro no ha hecho aún, pese a los anuncios y a la euforia, el juicio de expropiación. Tiene además también a contramano de la tendencia de operadores mundiales que intentan desprenderse del peso del papel y liberar espacio para la carga, dos revistas de a bordo: la tradicional, Aerolíneas Argentinas Magazine , que hace el publicista Carlos Manzi, y Cielos Argentinos , la última publicación del empresario Sergio Spolski, que se define a sí misma como "La revista de interés general para los pasajeros".

Pujas internas

Los directivos de Aerolíneas esperan que, cuando termine la crisis y llegue, en junio, la temporada alta, mejorará el panorama general. "Fíjese las pérdidas que anunció Iberia, una locura -se consolaban anoche en un despacho gubernamental-. La estacionalidad tiene mucho que ver en todo esto: en el primer semestre siempre se pierde plata." Afirman también que la participación en el cabotaje creció, desde junio del año pasado, con la incursión gubernamental, del 51 al 69%. Y en el mercado internacional, del 3,2 al 8,8 por ciento.

Algunas de las soluciones dependerán de que, finalmente, se atenúen las crecientes pujas gremiales. Por ejemplo, las renovadas entre la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA) o entre APLA y los mecánicos, reunidos en la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA).

Los empleados pidieron durante el fin de semana del 1° de mayo que, por las demoras, se agregara un quinto piloto a las cabinas que van a Europa. La solicitud fue considerada un exceso por las autoridades.

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