El Estado paga por el riesgo país que contribuye a crear

Por Hernán de Goñi

Cuando el Estado decide agrandar su intervención en la actividad económica (rumbo elegido por los Kirchner antes de que la crisis global le diera un justificativo algo más racional), muchos de los parámetros con los que actúan los privados comienzan a sufrir una distorsión inevitable. Por definición, las decisiones pasan a ser políticas, y por ende, arbitrarias.

Desde que desaparecieron las AFJP y la ANSeS se transformó en el único gran actor del mercado de capitales (que en los hechos tiene un funcionamiento más testimonial que real), su rol no deja de ser motivo de discusión. Cuando le prestaba fondos al Tesoro a una tasa fuertemente negativa, estaba postergando la preservación del capital con el que paga las jubilaciones. Pero cuando cobra 17% por adelantarle fondos al propio Estado para que financie obras viales que se repagan con un impuesto, se pone en el otro extremo. Y lo hace luego de haber negado fondos a fideicomisos privados si no había un compromiso de trasladar a los consumidores una tasa menor a la actual.

Hoy la ANSeS convalida la inflación "privada" y la prima de riesgo país. Es parte de la encrucijada que ella misma ayudó a crear.

Comentá la nota