El Estado, un nuevo actor importante.

Tiene mucha relevancia como regulador o socio.
El Estado ha regresado como un actor clave en el mundo de los negocios. Sea como socio, sea como regulador aliado, sea como contratista, la mano oficial nuevamente es vital a la hora de manejar los negocios de muchos grupos económicos.

"Hasta fines de los ochenta, los grupos empresarios más fuertes también tenían que tener buena relación con los gobiernos -dijo Andrés López, director del Centro de Investigación para la Transformación (Cenit)-. Luego, en los años noventa, los grupos se separaron un poco del Estado y hubo un desarrollo más orientado al mercado. Ahora, el Estado es muy importante nuevamente."

Varios grupos económicos, que en los noventa participaron en las privatizaciones, por ejemplo, Roggio, Impsa, Cartellone y Emepa, terminaron los años noventa con un panorama complicado. El Estado se había alejado de la construcción y la obra pública y todas estas compañías sufrieron el achique, ya que tienen sus empresas constructoras.

Sin embargo, con el impulso que los dos gobiernos kirchneristas le dieron a la obra pública, todas ellas lograron levantar cabeza. Y no sólo por los contratos públicos, sino también por el fuerte impulso de la construcción.

Además, varios de los grupos empresarios se han topado en su sector con un Estado mucho más regulador que lo que era en los noventa. Uno de los casos podría ser el lácteo, en el que se destaca el grupo Mastellone, de La Serenísima, donde la política oficial de precios máximos y freno a las exportaciones se metió de lleno en el negocio del grupo.

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