"Se está volviendo a la ley de la selva"

"Se está volviendo a la ley de la selva"
La ministra de la Corte Suprema reclamó que se cumplan las disposiciones de los magistrados. Apuntó contra el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, por obstruir una acción judicial y por la demora en restituir al procurador de Santa Cruz.
"Si no se cumplen las órdenes de los jueces, se vuelve a la ley de la selva". Cortante, la ministra de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay planteó públicamente los cuestionamientos contra el gobierno de Cristina Kirchner a partir de la actitud de desobediencia de dos órdenes impartidas por los magistrados: el ingreso a la sede gremial del Sindicato de Aeronavegantes y la restitución en la función pública del ex procurador de Santa Cruz Eduardo Sosa, expulsado durante el gobierno de Néstor Kirchner y a quien el propio alto tribunal ordenó volver a emplear.

Los cuestionamientos de la ministra de la Corte fueron repartidos para el Gobierno, aunque en especial, estuvieron dirigidos al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien desconoció la orden de desalojo del gremio de Aeronavegantes, en conflicto por un supuesto fraude en las elecciones internas. "Si suprimimos la Justicia, volvemos a la ley de la selva, cada cual hace justicia por mano propia", se molestó Argibay en declaraciones que formuló a Radio Mitre. Y agregó que "si hay órdenes de los jueces, hay que cumplirlas. Si no, hay que discutirlas pero en el lugar donde se debe, que es en los expedientes, en los juicios".

El caso se desencadenó a partir de una disputa por la nueva conducción de la Asociación Argentina de Aeronavegantes. Un fallo de la Cámara Nacional del Trabajo ordenó poner en funciones a la comisión directiva enrolada en la Lista Celeste, enfrentada con la conducción de la última década, la Lista Verde, que tiene como referente a la embajadora en Venezuela, Alicia Castro. Cuando el juez José Sudera quiso ingresar, la policía le comunicó que no podía hacerlo y le sugirió que se comunicara con el jefe de Gabinete. De hecho, el propio Aníbal Fernández reconoció que evitó que se concretara la orden judicial: "Lo que le dije al jefe de la policía, y seguramente el jefe de la policía trasladó al comisario que estaba en el área, es que nosotros no vamos a cumplir esa orden. Si tengo que explicárselo a un juez, se lo explico a un juez o a cualquiera", sostuvo esta semana.

Por esa acción, varios diputados presentaron denuncias penales y pidieron la interpelación del jefe de los ministros. El legislador radical Miguel Giubergia reclamó ayer que Fernández dé explicaciones al Congreso porque "se arrogó funciones judiciales que tiene prohibidas por la Constitución". También hay tres denuncias penales por presunto abuso de autoridad como integrante del Poder Ejecutivo o por "violar" sus deberes de funcionario público, entre otras acusaciones.

Argibay no se detuvo sólo en el caso del jefe de Gabinete y planteó el caso del ex procurador de Santa Cruz, a quien la Corte Suprema ordenó restituir "y todavía está esperando", caso por el cual acusó directamente al poder central. "A Daniel Peralta (el gobernador) por lo menos le doy el beneficio de la duda y creo que está tratando de hacer lo posible. Pero hace mucho tiempo que la provincia de Santa Cruz no cumple, no me importa el nombre de quién estaba a cargo", señaló la magistrada.

Críticas al "machista" Posse

La posición pública del flamante ministro de Educación porteño, Abel Posse, fue valorada en forma negativa por la ministra de la Corte Suprema Carmen Argibay. "Es un poco machista, en el sentido de que no está muy de acuerdo con los tiempos. Veo resabios de no respetar la igualdad ante la ley que debemos tener todos los ciudadanos, cualquiera sea nuestro sexo u orientación sexual", sostuvo la magistrada fente a la polémica que desencadenaron las declaraciones de Posse. Aunque dijo que quería evitar conflictos con el gobierno porteño, Argibay no se privó de dar otro punto de vista negativo y dijo que las declaraciones de Posse "no me agradan mucho".

Contra la CGT "quisquillosa"

Un día después de que el matrimonio presidencial se mostrara en una acto por el día del Camionero organizado por Hugo Moyano, la jueza de la Corte Suprema, Carmen Argibay, salió a reivindicar el fallo del Máximo Tribunal en defensa de la libertas sindical, que tanto molestó a la cúpula de la CGT. "Se ponen cosquillosos como dice (el ministro Carlos) Fayt o quisquillosos, más bien diría yo, porque me parece que lo que tienen (los líderes sindicales) es temor de que algunos de estos fallos judiciales les recorte poder. Y a mí no me parece que sea así", disparó.

La jueza dijo que no creía que el fallo "pueda molestar a ningún gremio ni a ningún gremialista cuando uno defiende a los trabajadores". Y cuando le indicaron que la resolución de la Corte había sido criticada por el gremialismo tradicional, como el diputado y asesor de la CGT Héctor Recalde, respondió: "Es una cosa muy rara; ellos deberían ser los primeros en defender a los trabajadores, no esperar que vayan otros". La magistrada indicó que "estamos cumpliendo con lo que dicen las convenciones internacionales que hemos firmado".

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