"Esta situación es dramática".

Antes que nada, se declara como un agradecido del Gobierno nacional, porque permitió su regreso a los talleres ferroviarios de Tafí Viejo en 2003. Pero, hecha la salvedad, reclaman a las autoridades que cumplan con lo prometido.
"Estamos haciendo tareas de mantenimiento y de limpieza. Incluso, algunos hacen una guardia voluntaria para evitar robos. Estamos trabajando en condiciones muy precarias. Somos unos agradecidos de Néstor Kirchner, pero se avanza de manera muy lenta. No entramos para cobrar el sueldo, sino para reparar trenes. Esta situación es dramática", relató Miguel Herrera, ex subencargado de los talleres. El empleado, con más de 50 años en los talleres, instó a la Provincia a trasladar sus inquietudes ante las autoridades nacionales. "La Provincia debería poner más énfasis y dedicación al tema ferroviario", añadió.

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