"Si se está en un proyecto político, no importa lo que uno quiere"

Frenta para la Victoria. Osvaldo Jaldo: candidato a diputado nacional. El tranqueño remarca que siempre llegó a un cago público siendo electo por el peronismo. "Nunca perdí una elección".
Osvaldo Jaldo vive en la ciudad, pero a pesar de los años no pierde las costumbres que heredó de su Trancas natal. Se levanta casi de madrugada, duerme la siesta y se acuesta temprano. Cuesta entender que el ministro del Interior concilie ese ritmo de vida con una activa participación política, tan acostumbrada a las reuniones a deshora. Pero lo hace. Y vaya de qué manera. Intendente de su localidad en tres oportunidades, cuatro veces legislador provincial (una bajo el sistema bicameral), y actual candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria.

"Nunca perdí una elección, y sólo en tres ocasiones fui funcionario designado por decreto. Y todas mis candidaturas fueron por el peronismo, aún en los momentos difíciles", se jacta. Y recuerda la brasa más caliente con la que le tocó maniobrar, justo cuando el país comenzaba a arder bajo la crisis de 2001 y le pidieron que se hiciera cargo del Ministerio de Economía. "No era porque haya sido el mejor, sino porque nadie se quería hacer cargo", ironiza. "Se debían tres meses de sueldo y estábamos prácticamente sin moneda porque el desagio era impresionante. Eran muchos los candidatos a los que se les propuso, pero ninguno aceptó. Cuando me propusieron sentí una ’cosa’ helada que me corrió por el cuerpo. Pero dije que si el peronismo y el Gobierno me necesitaban, lo haría. Porque cuando uno está en un proyecto político no importa lo que uno quiere, sino lo que el proyecto necesita", enfatiza.

Esa es, precisamente, otra de las características de Jaldo. Carga cada respuesta con una definición política. Viene de un distrito electoral sin peso político, pero sin embargo todos parecen recurrir a él. ¿A qué se debe?, se le pregunta. "A mi compromiso. Cuando digo ’sí, juro’, me entrego entero. Lo que me fue dando la posibilidad de crecimiento es la trayectoria en el peronismo y la lealtad a los compromisos asumidos", asegura. Pero cuando se le recuerda que Alperovich no se forjó al calor de la marcha peronista, Jaldo pone un freno. "La llegada de Alperovich al peronismo es lo mejor que le pudo pasar al PJ. Cuando llegó al Gobierno trabajó con mucha justicia social. Hizo mucho más peronismo que otros que vienen desde hace tiempo y que, lejos de hacerle un bien al peronismo, le hicieron daño al partido", sostiene antes de explayarse: "esto se demuestra en los hechos, porque este Gobierno llegó a los que menos tienen y más necesitan, pero no de palabra. Vamos a cualquier barrio y veamos los mejoramientos habitacionales, las obras de cloacas o de agua potable. Eso es peronismo, y eso lo hizo Alperovich", desafía.

Jaldo cree que subestimaron al gobernador. "Hasta se confundieron. Muchos de los que hoy no están pensaron que llevarían a Alperovich al gobierno y ellos al poder. Es el que gobierna y el que ejerce la conducción institucional y política", dice.

El funcionario defiende la fidelidad política del gobernador para con el kirchnerismo. "La gente debe medirla en los hechos. Estar primeros en todos los ranking de ejecución de todos los programas y de obras nacionales es una virtud. No es casualidad, el gobernador fijó una posición correcta. No me imagino una Provincia divorciada de la Nación. Por eso a mí se me ponen los pelos de punta cuando algunos opositores hablan de ir allá para hacer oposición. Me asusta, que antes de hablar de eso piensen en los tucumanos a los que todavía no les llegaron las soluciones", advierte. Y lanza sus dardos contra los candidatos que dicen representar al campo. "No sólo apoyamos al campo, a mí nadie me va a contar porque yo vivo en el campo. Este Gobierno tiene una relación muy estrecha con los sectores productivos. Si no, cómo se entiende lo del biocombustible, que al tabaco se le haya dado el mismo precio de Misiones, los incentivos para el arándano y la frutilla, o que el limón tenga alícuota cero. Estamos estrechamente vinculados con el campo, que nadie mande discursos electoralistas mentirosos", se queja.

El tranqueño respeta el verticalismo histórico del peronismo porque, según interpreta, por encima de los intereses personales está el proyecto político. Por eso mismo, cuando se le pregunta si preferiría quedarse en Tucumán antes que asumir en su banca en caso de ser electo, deja todo en suspenso. "Cuando era intendente y me invito para que asumiera como interventor de la Caja Popular le dije, sin preguntar, que si él consideraba que debía hacerlo lo hacía. Luego me pidió que encabezara la lista de legisladores por el Este, llegué a jurar y me pidió que me hiciera cargo del Ministerio. Sin preguntas me hice cargo y hoy me pidió que encabece esta lista. Cuando uno pertenece a un proyecto tiene que responder al proyecto, porque sino tendría que salir por otro partido. Lo que él decida, en el presente y en el futuro, en ese camino voy a ir", concluye.

Ping pong

UN CABLE A TIERRA: "Cuando no ejerzo la función pública trato de acompañar a la gente con la que trabajo en el campo". Estoy a las 5.30 en el tambo. No me cuesta, lo hago con pasión".

SIN DEPORTES: "Llevo una vida sedentaria. Lo intento cambiar, pero no puedo empezar todavía".

FANATICO: "Soy hincha de San Martín, el fútbol me gusta porque transmite alegrías".

QUE ES EL PODER: "Tiene que estar al servicio de la gente, tender al bien común. De lo contrario, se desvirtúa y por ende no sirve. No tengo enemigos, sólo adversarios circunstanciales".

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