Esta vez fue Música en la Plazoleta

Música en la Plaza se concretó anoche en la plazoleta Antigua Estación Basílica, espacio donde se lucieron distintos protagonistas de la música y la danza, aunque esta vez prevaleció el rock.
Una noche espléndida aunque algo fresca después del agobiante calor de días pasados, acunó el último encuentro de Música en la Plaza desarrollado anoche en la plazoleta Antigua Estación Basílica.

Otros ritmos y otras danzas fueron el motivo convocante de un numeroso público que ubicado frente al escenario apreció y retribuyó con calurosos aplausos el desempeño de cada uno de los artistas participantes.

No hubo tango ni mucho del tradicional folklore, que estuvo reservado para una voz que desde hace prácticamente un año asumió su rol de intérprete solista. Se trata de Pedro Covas, que hizo gala de muchos de los temas que reunirá el disco que presentará en julio próximo. Con obras tradicionales y otras de su autoría, se mostró acompañado en la ocasión por Florencia Miguez en batería, Lucía Pizzurno en teclados, Juan Ignacio Blanco en bajo y Leandro Pizzurno en coros, guitarra y charango.

Otra nota distinta fue la que ofreció el grupo Caravanserai, que reúne 11 músicos de Luján, General Rodríguez y Francisco Alvarez, y que a dos años de su formación ostenta un repertorio poco común y de singular atracción: música de los Balcanes, del este europeo. Con dos trompetas, dos percusiones, un trombón, dos guitarras y dos saxos, la banda recrea con sostenido brío temas gitanos y otros de estilo árabe, a los que imprime un particular estilo, acompañando algunos con las voces de Carolina, Natalia o Ariel.

La fuerza del rock

La noche también estuvo regada de rock. Uno de las bandas participantes fue Zona Urbana, que a cuatro años y medio de su formación, dan cuerpo en la actualidad seis integrantes: Manuel Curima y Juan Lafuente en guitarras, Matías Vizzocero en bajo, Matías Denti en voz, Julieta Denti en coros y Leonardo Moreno en percusión.

Entre otros temas de su autoría, hicieron escuchar Sigo igual, Los quitasangre. Mañana ilegal y Sobrevolando el desierto.

El rock también tuvo otros protagonistas. También se hizo oír fue Sevel Humano, banda que maneja Federico Bugianesi. Contó que fue formada a partir de algunos de los miembros de Herederos del Silencio y posteriormente Plus Ultra. La nueva denominación se impuso en septiembre de 2011, reuniendo a Emanuel Granatti en bajo, Juan Ambiela en voz, José Ambiela en batería y Matías Tregoning en guitarra.

Con muchas actuaciones en su haber y con una agenda nutrida para los próximos meses, con motivo de presentar en sociedad su nuevo álbum, muy pronto ofrecerán conciertos en La Pampa, Santa Cruz y distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.

También fue de la partida Montón de Huesos, banda con cinco año de formación que agrupa a Facundo Bugianesi en bajo, Matías Echevarne en guitarra y voz y Ramiro Maldonado en batería, que se distinguen por concretar una fusión entre el rock y el funk, y que esperan en las próximas semanas encarar la grabación de su primer compacto con temas propios.

La nota de color de la noche estuvo dada con la presencia del Ballet Entretelones que llevan adelante en la faz coreográfica Nancy Pavón y Raúl Olivera, la primer pareja de la zona oeste en incursionar y transmitir bailes de salón y competición, presentándose tanto en distintos puntos del país así como otras naciones latinoamericanas.

Con un estupendo vestuario, dinamismo y mucho profesionalismo, la pareja estuvo acompañada por distintos integrantes, que entre aplauso y aplausos, brindaron distintas danzas como cha cha cha, jive y sambas.

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