Esta medianoche habrá que retrasar los relojes una hora.

Este sábado se convertirá en el día más largo del año, con 25 horas, en la Capital Federal y las diez provincias, entre las que se encuentra Tucumán, que se adhirieron al plan.
Esta medianoche, los tucumanos, al igual que los habitantes de la Capital Federal y de las nueve provincias (Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero, Córdoba, Corrientes, Chaco, Misiones, Formosa) que adhirieron al plan nacional de uso racional de energía y electricidad deberán retrasar una hora sus relojes y ponerlos a las 23.00.

Con ello, este sábado se convertirá en el día más largo del año, con 25 horas, puesto que recuperará los 60 minutos que le faltaron al último Día de la Madre, el pasado 19 de octubre.

A pesar de la vuelta al horario habitual, en nuestro país seguirán coexistiendo dos husos horarios distintos, puesto que el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, decretó que en esa provincia -que no se adhirió al plan nacional- también deberán retrasarse una hora los relojes desde la medianoche de mañana y hasta el segundo sábado de octubre.

El anuncio de San Luis causó sorpresa, sobre todo porque el argumento que se dio también fue el del ahorro de energía, pese a que esa provincia fue la primera en oponerse al plan de uso racional de la energía, que impulsa la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. De hecho, luego de firmar el decreto 1693/08, que ordenaba cambiar todos los relojes del país el 19 de octubre pasado, la Presidenta debió firmar un segundo decreto que exceptuaba a San Luis, Catamarca, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, y a la Antártida e Islas del Atlántico Sur. A último momento, se sumó Jujuy.

Vale recordar que la modificación del huso horario, en la zona Este del País, a la que adhirió Tucumán, a pesar de formar parte del Noroeste argentino, fue implementada por la Nación en el afán de contar con días más largos durante el verano, que permitan un mayor aprovechamiento de la luz solar y así producir un ahorro energético. La ley 26.350, sancionada el 26 de diciembre de 2007 a efectos de ahorrar energía, estableció como hora oficial de invierno la del huso de tres horas al Oeste de Greenwich (-3) y para el verano, la del huso -2.

Objetivo incumplido

El objetivo de lograr un ahorro de energía al aprovechar una hora más de luz natural se logró, aunque en inferior proporción a lo esperado. La baja en el consumo no fue muy significativa (por no decir insignificante), al menos en Tucumán. Según fuentes de la Empresa Distribuidora de Energía de Tucumán (EDET S.A.), la demanda diaria cayó, en promedio, un 2,5 por ciento por el cambio de horario; mientras que para los denominados horarios picos de consumo el gasto energético bajó entre 500 y 600 MW.

Los expertos en la materia consideran que podría haberse conseguido un ahorro mayor, sin necesidad de cambiar el huso horario, si desde el Estado se hubieran adoptado otro tipo de medidas. Por ejemplo, realizando una modificación en los horarios de atención en organismos estatales o ejerciendo un mayor control sobre el estado del alumbrado público, para que no haya luces encendidas a plena luz del día, como sucedió en barios puntos de San Miguel de Tucumán durante todo el verano. Y, fundamentalmente, mediante una distribución realmente masiva de lámparas de bajo consumo, las que, pese a los compromisos oficiales, llegaron a muy pocos hogares.

En definitiva, en la balanza parecen pesar más los puntos negativos que los positivos respecto a la instrumentación de la cuestionada medida, que habrá que revisar en el futuro.

Máxime teniendo en cuenta que, por acompañar la decisión de la Nación, Tucumán se convirtió durante cuatro meses en una especie de isla del NOA, puesto que Salta y Jujuy no se adhirieron a la medida nacional, generando enormes perjuicios a quienes por razones laborales debían viajar a esas provincias periódicamente.

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