Espionaje: se complica la situación de Ciro James

Oyarbide investiga si hubo asociación ilícita
El juez federal Norberto Oyarbide sospecha que los responsables de las escuchas ilegales que complican al gobierno porteño no actuaron en forma aislada, sino como parte de una banda. Desde ayer, investiga a casi todos los acusados por otro delito más: una presunta asociación ilícita.

La nueva calificación perjudica a los imputados porque se trata de un delito más grave, que tiene una pena de tres a diez años de prisión.

De ese supuesto grupo orquestado para delinquir formarían parte el ex policía Ciro James, sospechoso de haber sido quien promovió las escuchas; los jueces de Misiones que las ordenaron, Horacio Gallardo y José Luis Rey; cuatro policías de alto rango de esa provincia -David Amaral, Antonio Fernández, Raúl Rojas y Rubén Quintana-, y el oficial de Inteligencia Diego Guarda, presunto intermediario ente James y la justicia misionera. Así lo informó a LA NACION un funcionario que trabaja en la investigación, que relató que la semana próxima casi todos estos imputados volverán a Tribunales para declarar por este nuevo delito.

Los jueces son los únicos de esa nómina que no serán citados. Tienen fueros y el Jurado de Enjuiciamiento de Misiones rechazó ayer, por cinco votos contra dos, el pedido de Oyarbide para sacárselos. El Jurado está formado por miembros del Superior Tribunal de Justicia, la Cámara de Representantes y abogados locales.

Pero no todas son buenas noticias para los magistrados. La causa en su contra sigue avanzando y el Superior Tribunal provincial los suspendió. A Gallardo y Rey se les imputa haber dispuesto, en causas que tenían en sus juzgados, escuchas a gente que nada tenía que ver con esos expedientes; entre otros, Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado a la AMIA, y Daniel Leonardo, cuñado de Mauricio Macri.

Palacios y Narodowski

Por el momento, Oyarbide sostiene que no hay pruebas para incorporar al ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge "Fino" Palacios como parte de esa banda. El hecho por el que fue procesado es uno solo: las escuchas a Burstein. Tampoco fue incluido como parte de esa asociación ilícita, aunque deberá declarar como acusado en el expediente, el ministro de Educación de la ciudad, Mariano Narodowski. Oyarbide lo había citado para ayer por haber contratado en su cartera a James a sabiendas de que su verdadera función sería hacer espionaje. Pero la defensa pidió más tiempo y la indagatoria se pasó para el miércoles próximo.

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