Espinosa: "Todo fue por un error"

El ex director de Asuntos Vecinales, Sergio Espinosa, declaró ayer en la última audiencia probatoria del juicio oral por las donaciones truchas. "Tal vez de mi parte el error fue que en lugar de comisión vecinal, las órdenes debían decir a jurisdicción de tal comisión vecinal", dijo el funcionario para explicar una de las pruebas más contundentes en su contra, las órdenes de provisión que figuraban con material de construcción destinado a las comisiones pero que estas nunca recibieron. Dijo que nunca hacía recepción de obra con las autoridades de la comisión vecinal por consejo de los asesores legales, Marcos Paz, primero, y Andrés Olié.
Espinosa eligió ayer declarar en la última jornada. La indagatoria -así se llama a la declaración de los acusados- duró casi una hora en la que el ex funcionario describió la actividad de la dirección a su cargo, un argumento para justificar los bienes y los elementos utilizados pero que los supuestos destinatarios -las comisiones vecinales- negaron recibirlos.

Los jueces Arturo Fresco, Abel Depetris y Hugo Díaz cerraron la etapa probatoria. El miércoles 9 de diciembre serían los alegatos.

En la jornada de ayer, declararon otros dos dirigentes vecinales, Miguel Angel Ponce (Barrio Congreso) y María Electra Tubán (Villa Tomás Mason Sur) y un ex empleado de la dirección, Facundo Alvarez.

Ponce dijo que siempre pidió la construcción de un local para la comisión pero que no se los concedieron. Aunque dijo que recibieron dos farolas antivandálicas, manguera de riego y 80 metros de cables.

Tubán dijo que pidieron pintura para unos juegos "pero no nos dieron". Esto contrasta con la gran cantidad de órdenes de pintura que se retiraban de comercios con órdenes de la dirección. Y no se acordaba de un alambrado para una cancha de fútbol, un arreglo realizado al lado de la Escuela 201.

Facundo Alvarez (31, empleado municipal) era el chofer de la dirección por aquellos años y ponía sonido. La fiscal Susana Alvarez le preguntó si iban personas a retirar material a la dirección: el ex chofer no lo recordaba pero la fiscal le leyó sus declaraciones en la instrucción. "Se le entregaba mercadería a gente por cuestiones políticas. De todo. Nunca se llevaba el control, nadie anotaba nada. Era previsible que iba a estallar. Le daban membrana, chapas, cemento, cal..." dijo Alvarez.

"Era visible que algo pasaba", dijo Alvarez cuando le pidieron precisiones. Pero dijo que por el paso de los años no se acordaba con detalle.

El juez Hugo Díaz le preguntó quien le daba órdenes a las cuadrillas de albañiles: "Espinosa", dijo sin dudar el ex chofer de Vecinales.

Todo fue un error

El defensor Martín García Ongaro anunció que Espinosa iba a declarar. El ex funcionario describió una dirección que tenía una intensa actividad, que desplegaba su tareas en varios temas (seguridad, adicciones, elecciones, Pro Huerta y campañas de limpieza barrial, coordinar los consorcios de obras, entre otras actividades) y que nunca le dijeron que hacía mal las cosas.

"Era una dirección chica pero que tenía una tarea ardua", dijo en la primera parte.

Dijo que como no sabía de facturación, el ex secretario de Gobierno le propuso que tuviera a Patricia Polanco como secretaria. "Era esposa de un chico que conocía de la ENET. Y confié en ella", dijo sin entrar en acusaciones.

Espinosa dijo que la gran cantidad de cemento, cal y granza se gastaba en asegurar los juegos. "Ando por la ciudad y veo que esos juegos están todavía. Teníamos la conciencia para que no haya un accidente", dijo.

En cuanto a la papelería la justificó con los folletos y trípticos que repartían: "hacíamos reuniones por adicciones, seguridad, jornadas de limpieza", dijo. En otra caso también para informar el recorrido de los Reyes Magos en el verano, cuando las comisiones vecinales no estaban activas.

En relación al Pro Huerta dijo que creció, organizaban concursos. Y tuvieron que trasladar la huerta demostrativa: la acusación era que había muy poca actividad y esa huerta estaba casi abandonada.

En otros tramos de su declaración, Espinosa se decidió a refutar cuestiones puntuales: por ejemplo, la declaración del albañil que dijo que pintó y reparó una unidad básica. Dijo que era porque hacían trabajos en horas de la tarde, pero quiso negar que lo mandó.

La fiscal Susana Alvarez le preguntó si tanto se hacía en las comisiones vecinales por qué los dirigentes decían que no recibían nada y negaban tantas órdenes de provisión: "Yo me manejaba con el destino, con la jurisdicción. No era que las cosas iban a la comisión vecinal", contestó.

Los jueces Hugo Díaz y Abel Depetris le preguntaron por qué los trabajos se hacían por administración y se destinaban a la comisión vecinal, si todo lo hacía la Municipalidad. "Las órdenes, en lugar de decir que debían ir a un lugar de la comisión vecinal, debían decir a la jurisdicción de la misma", dijo Espinosa. Le preguntaron por qué no dijo esto en la auditoría: en realidad nunca fue llamado a responder en la auditoría. Pero está claro que este argumento no convenció al juez de instrucción Carlos Flores.

Este argumento tiene algunos elementos flacos: por qué algunas comisiones vecinales recibían tantos materiales y otras tan poco. Y por qué, en algunos casos, los presidentes firmaron órdenes recibiendo material.

El ex funcionario dijo que fue el ex asesor legal municipal, Marcos Paz, quien le dijo que no debía hacer la recepción de obras con las comisiones vecinales, porque siempre se construía sobre terrenos municipales. Lo mismo le dijo Olié. Además, dijo que lo hacían así porque una vez mandaron material a una comisión para una obra y después el material había desaparecido. Fue (el tema asesoramiento legal) en el único tramo que culpó a otros estamentos.

El miércoles será el tiempo de los alegatos. Además de Espinosa -acusado por apropiación indebida de caudales públicos y peculado- también son juzgados la ex secretaria Patricia Polanco, el chofer Daniel Pérez (partícipes necesarios de ese delito) y el habilitado de Vecinales, Néstor Fabián Marro.

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