Espínola apuesta a dialogar con operarios y el gremio define medidas.

Hoy y mañana habrá atención normal en la DPEC pero, el miércoles, volverían las medidas de fuerza si no hay una propuesta concreta por parte de la intervención. Desde el organismo sostienen que el paro es ilegal. El sindicato asegura haber cumplido los pasos.
Los inconvenientes de las medidas de fuerza accionadas por los trabajadores de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC), nucleados en el sindicato de Luz y Fuerza, se sintieron intensamente en la operatividad del ente en los últimos días de la semana pasada.

Entre hoy y mañana, los operarios definirán cómo siguen las acciones tendientes a lograr una mejora salarial para el sector.

En ese sentido, el titular del ente energético, Julio Espínola, se refirió a la cuestión expresando que "la empresa dio propuestas concretas y el sindicato no las quiso escuchar".

Asimismo, adelantó su decisión de abrir el diálogo "directo con los empleados porque es tan intransigente la postura del sindicato que ya no hay dudas de que no ejerce la representación del conjunto de empleados y que con los reclamos genuinos se entremezclan cuestiones políticas propias del año electoral".

Lejos de destrabar la situación, las declaraciones de Espínola tensan la situación con los trabajadores que ya demostraron que no le temen a las amenazas de sanciones, entendiendo que están en legítimo derecho de reclamar, al tiempo que no reconocen la competencia de la Subsecretaría de Trabajo de la provincia para dictar una conciliación obligatoria.

"Con el Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza nos hemos sentado a hablar innumerables veces, hicimos propuestas concretas de mejoras antes de que se desatara el conflicto y las mantuvimos durante el paro, quiere decir que los acuerdos no les interesan a los gremialistas sino la continuidad de este clima de conflictividad que en nuestras oficinas y reparticiones no es real", dijo Espínola. En tanto el secretario general de Luz y Fuerza, Juan Carlos Medrano, manifestó que la intervención se equivoca cuando manifiesta que se trata de un paro ilegal.

"Nosotros presentamos el plan de lucha y notificamos las fechas en las que íbamos a realizar las medidas de fuerza. La conciliación obligatoria, dictada por la Subsecretaría de Trabajo, llegó en el segundo día en que se aplicaban las acciones directas. El paro es totalmente legal, la conciliación se dictó fuera de tiempo", dijo Medrano.

Pero Espínola se animó a "asegurar que el 90 por ciento de nuestros trabajadores no está de acuerdo con la postura del sindicato y muchos de los que hicieron paro lo hicieron presionados pero sin saber que, con el nuevo convenio colectivo vigente en la DPEC, las consecuencias de continuar con una medida ilegal pueden llegar hasta el despido".

Lo cierto es que el viernes había sólo dos cajeros cobrando, uno para cobrar en efectivo y otro para el débito automático y pago con tarjetas. Hasta el jefe de cajeros tuvo que habilitar su oficina y colaborar con los dos trabajadores que no se plegaron al paro, pero que tampoco daban abasto. Sin embargo, la cola se hicieron largas y las quejas de los usuarios no se hicieron esperar.

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