Un espía famoso complica al ex premier Villepin

Uno de los más famosos jefes espías de Francia socavó seriamente ayer la defensa del ex primer ministro Dominique de Villepin en el caso político Clearstream. Mientras que el llamado "juicio del siglo" francés entró en su tercera semana, el general Philippe Rondot, el hombre que capturó al terrorista Carlos el Chacal en 1994, contradijo punto por punto gran parte de la evidencia dada bajo juramento por el ex primer ministro la semana pasada. El general de 73 años le dijo a la corte que ahora creía –y "lamentaba"– que había sido manipulado por Villepin y otros.
El ex primer ministro de 55 años está acusado de tratar de destruir la carrera política de su colega y rival, el hoy presidente Nicolas Sarkozy, al alentar la investigación de falsas acusaciones de corrupción en su contra en 2004. En declaraciones a la corte el miércoles pasado, Villepin dijo que nunca había estado al tanto de que el nombre de Sarkozy aparecía en una lista de cuentas de un banco ilegal off-shore, que resultó ser falsificada.

El general Rondot le dijo ayer a la corte que el nombre de Sarkozy había sido repetidamente mencionado en enero de 2004 cuando fue llamado por primera vez a la oficina de Villepin –entonces canciller– para discutir la lista de las cuentas supuestamente manejadas por el banco Clearstream International en Luxemburgo. Mantuvo lo que decían sus notas privadas de la reunión, incautadas por los investigadores, que decían que Villepin había hablado de "instrucciones" del presidente Jacques Chirac para continuar con el asunto.

En su defensa la semana pasada, Villepin dijo que no había recibido instrucciones de Chirac sobre Clearstream. En una de las notas privadas que se convirtió en crucial evidencia para la fiscalía, Rondot cita al acusado como diciendo: "Si alguna vez nuestros nombres están relacionados con este asunto, el presidente Chirac y yo seremos hombres muertos". Villepin dijo que las notas del general eran inexactas y confusas.

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