El espía Ciro James tenía pinchado el teléfono de Carlos Ávila desde 2007

La intervención fue ordenada por los mismos jueces que pincharon el teléfono de un familiar de la AMIA, confirmó Criticadigital. Los llamados entre el espía y el "Fino" Palacios. También denuncian que trabajó en Boca para Macri.
Los mismos jueces que autorizaron las pinchaduras telefónicas al celular de Sergio Burstein, familiar de víctimas de la AMIA, por pedido expreso del espía porteño Ciro Gerardo James, son los que desde 2007 mantienen intervenido el teléfono del empresario Carlos Ávila.

Así lo determinó la investigación que lleva adelante el juez federal Norberto Oyarbide por las escuchas ilegales, que tienen a James como protagonista y al gobierno porteño de Mauricio Macri en el ojo de la tormenta, según informaron fuentes judiciales a Criticadigital.

Ciro James empezó a espiar a Ávila en 2007. Para sostener la intervención, se lo fue vinculando a distintas causas. Así consiguió que diferentes jueces habiliten la pinchadura. La primera de ese año se dio a través de un juzgado de Instrucción porteño, aunque aún se desconoce cual. Luego, el espía con contrato en el gobierno de la Ciudad y que estuvo a punto de ingresar a la Policía Metropolitana encontró un mejor camino: los mudó a Misiones.

Son dos los juzgados de esa provincia que autorizaron intermitentemente, desde 2007, las escuchas sobre Ávila. Uno es el de Horacio Gallardo; el otro es el de José Luís Rey. Los mismos son los que firmaron las pinchaduras sobre Burstein. Como un juzgado sólo puede intervenir un teléfono por un tiempo determinado, lo que hacían era disponer las escuchas de uno a otro juzgado. Así se aseguraban que el teléfono del ex dueño y creador de Torneos y Competencias (TyC) esté siempre pinchado.

El gran interrogante es saber para qué querían las escuchas del celular de Ávila. El empresario habló con Criticadigital y dijo que "es una operación muy fuerte y de un alto costo" y que "evidentemente lo tiene que haber financiado alguna empresa muy poderosa para invertir tanto dinero durante tanto tiempo en querer escucharme". Consultado por la hipótesis de que el interés por sus escuchas tengan que ver con algún contrato de TyC y el Grupo Clarín –hipótesis que manejan en la Justicia-, no supo dar precisiones.

LA SIDE Y LAS LLAMADAS. Por otra parte, la justicia avanza sobre la vinculación de James y Jorge "Fino" Palacios, ex titular de la Policía Metropolitana, y el actual titular de la fuerza, Osvaldo Chamorro.

Este miércoles informaron que las llamadas que hacía James desde el edificio de la Policía Metropolitana a las empresas de seguridad de Palacios no eran a cualquiera de sus empleados. Los llamados eran al interno del "Fino". Y viceversa: los llamados que salieron desde la consultora de seguridad ARPA al celular del espía de la causa AMIA fueron del teléfono de Palacios. La información la brindó la misma empresa que dirige el ex comisario.

Por último, el caso de las escuchas ilegales salpicó también al gobierno nacional. Un informe de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) confirmó Ciro James, detenido por ordenar las "pinchaduras", iba a retirar las grabaciones a ese organismo, situado a metros de la Casa Rosada.

JAMES EN BOCA. La diputada porteña, Gabriela Cerruti, sumó a James otro vínculo con la cúpula del macrismo. Afirmó que el detenido por escuchas telefónicas trabajó en el club Boca Juniors durante la gestión del hoy jefe de gobierno.

"Llegó la hora de que Mauricio Macri explique por qué llevó al Gobierno de la Ciudad al equipo de seguridad que lo acompañó desde después de su secuestro, en las empresas primero y en Boca Juniors después", señaló Cerruti en un comunicado. Según Cerruti, James y Palacios "son parte del equipo de seguridad de Macri que respondió al empresario y al gerente general de Socma, Sideco y Boca Juniors, Andrés Ibarra, actual Subsecretario de Educación de la ciudad".

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