Sin esperar una cita para el diálogo, la oposición avanza con su agenda

Por: Eduardo Aulicino

Dirigentes de las distintas fuerzas del Acuerdo Cívico y Social se reunirán esta semana para terminar de armar el temario que quieren discutir en el Congreso, como primer reflejo de la realidad política expresada por el resultado de las últimas elecciones. Lo habían decidido antes del llamado de Cristina Kirchner al diálogo. Y no piensan cambiar de idea. Es una señal: nadie parece dispuesto a esperar la cita para una convocatoria que, en el caso de los partidos, estaría acotada a una reforma política casi restringida a las internas.

No es sólo una reacción de radicales, dirigentes alineados con Julio Cobos, referentes de la Coalición Cívica y otros socios de ese frente. Desde esta vereda surgieron críticas al cambio de gabinete y reparos frente a la última jugada presidencial. También hubo cuestionamientos similares desde las filas de la sociedad armada entre Mauricio Macri, Francisco de Narváez y peronistas disidentes. Todos coinciden además en traducir la pelea en el Congreso, un ejercicio con más chances después de la derrota K, pero que debe convivir con disputas evidentes por los liderazgos en esa franja de la política.

Hay un punto que asoma como coincidencia entre los opositores: las discusiones deberían pasar por las cámaras legislativas, donde el impacto electoral se hace sentir desde ya, incluso en las filas del oficialismo, aunque faltan seis meses para la renovación de bancas en Diputados y en el Senado.

El Gobierno, claro, sabe que ese no es ahora el mejor ámbito. Intentó suspender toda actividad allí, aprovechando el cuadro de emergencia por la Gripe A, pero la medida generó malestar y no fue formalizada. El cuadro de situación fue analizado por la Presidenta y Agustín Rossi, jefe del bloque de diputados. Hubo además muchos otros canales informales de testeo y charlas entre las conducciones de las bancadas oficialistas de las dos cámaras. Registro de malestares propios y señales de la ofensiva opositora por venir tiñeron las hipótesis sobre el temario a discutir en el Congreso.

No menos conversaciones se registraron entre jefes y dirigentes de los bloques en la otra vereda. Se manejó la idea de una movida conjunta del muy heterogéneo conglomerado opositor, pero cada uno a su manera, buscó primero mostrar su propio perfil.

Dirigentes radicales se reunieron con Cobos y algunos de sus allegados para evaluar los pasos a dar. Fue una cena, y allí se coincidió en armar un temario legislativo para presentarlo en sociedad, como paso previo a una ofensiva conjunta. Para avanzar en la línea de afirmar una identidad propia, se realizó después una reunión pública entre el vicepresidente, los jefes de bloques y el titular de la UCR, Gerardo Morales.

En paralelo, se avanzó con la idea de reunir esta semana a todos los referentes del Acuerdo Cívico y Social, y presentar la agenda para el Congreso, integrada por temas como los superpoderes, las retenciones y la política para el sector rural, el INDEC, y el impuesto al cheque.

También sin demoras se movieron los socios del macrismo y el peronismo disidente. De Narváez mantuvo su línea de dureza hacia el Gobierno, con persistencia, que luego moderó. Y Macri, con menor nivel inicial de exposición, demandó luego que el oficialismo reaccionara en función de la nueva realidad expresada en los resultados de la elección.

Esos movimientos, y los ruidos en el interior del PJ, dispararon la decisión presidencial de hacer una convocatoria al diálogo con los sectores de la producción, por un lado, y con los políticos, por el otro. Fue un gesto, que por ahora no altera los planes de la oposición.

Todos esperan que el Gobierno formalice sus propuestas. Pero en los primeros contactos informales, se rechaza la idea de que el Congreso actúe sólo para refrendar acuerdos sectoriales, si se concretan. Y se evalúa como limitada la hipótesis de una reforma política que trate únicamente el sistema de internas. En términos de iniciativa, está claro que la política tiene en estos días más de un protagonista.

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