Más de un año de espera para habilitar un acelerador lineal

Pacientes reclaman que funcione. El equipo está instalado desde diciembre de 2008. La Autoridad Regulatoria Nuclear nunca llegó a Olavarría.
El Centro Integral Oncológico (CIO) de Olavarría está construido desde 2005 en 25 de Mayo 3039 y tiene instalado un acelerador lineal, fundamental para el tratamiento radiante de pacientes con cáncer. Pero aún espera la habilitación del equipo por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

La ARN es un organismo que depende del Ejecutivo de la Nación cuya función es establecer, desarrollar y aplicar el régimen regulatorio para todas las actividades nucleares del país.

Rubén Cassino, responsable del CIO, relató que en 2003 comenzó la obra edilicia y, entre 2006 y 2007 se hizo la instalación del equipo. "A partir de 2008 se terminan de hacer todos los ajustes para poder llamar a la Autoridad Regulatoria Nuclear", esos ajustes incluyen la aprobación del Ministerio de Salud de la Provincia y la habilitación municipal que incluye los controles de seguridad de Bomberos de Azul, además de la instalación del aparato.

El acelerador lineal es un equipo que produce radiaciones y por ello, su funcionamiento debe ser habilitado y controlado por la ARN: "el acelerador lineal es un símil de una bomba de cobalto, un equipo que emite radiación de Rayos X y alta energía. Pero a diferencia del cobalto, este equipamiento genera radiaciones cuando se usa y cuando se apaga no genera más, además de ser más preciso con el rayo y tener otra composición de rayo", dijo Rubén Cassino cuando expuso la situación que plantearon pacientes oncológicos a infoeme.com.

El aparato requiere un recinto especial de 350 metros cúbicos de hormigón armado, con paredes de más de dos metros de ancho para lograr que la radiación permanezca en el recinto. Todas esas obras se hicieron conforme a reglamento, pero aún no llega la inspección necesaria a Olavarría.

"A partir de 2008 empezamos a requerir la presencia de la ARN, porque tuvimos que hacer coincidir el equipamiento, la habilitación provincial por un tema de funcionamiento, por el personal y demás. Tuvimos la primera promesa de visita para diciembre de 2008, transcurrió con espera. Desde esa fecha empezaron a pedir información complementaria a la que se había entregado: planos, manual de mantenimiento y otras cosas que manejan los físicos. Y se fue entregando todo hasta que en octubre de 2009, aparentemente no faltaría nada, y ahí dijeron que la información estaba completa", relató el ingeniero.

Aclaró que el 1º de febrero recibió notas por errores de un plano que inmediatamente fueron corregidos porque no revestían complicación.

El CIO es propiedad de dos grupos, uno de Olavarría y otro de La Plata. Cassino aclaró que los platenses son propietarios de unos ocho búnkers similares al local y la habilitación nunca se atrasó tanto: "conocemos casos de demoras de hasta seis meses y nos pareció una barbaridad. De cualquier manera, la encargada de la ARN (Elena Maceira) dijo que puede demorar hasta ocho meses. Es un tema de que se ha ampliado y hay una especie de solicitudes nuevas, hay cosas que antes no se pedían", indicó antes de disparar, "creemos que en esto hay una exageración".

Los perjuicios no sólo son empresariales –por la implicancia de comprar y mantener un equipamiento que no puede redituar en rentabilidad-, sino sanitarios: los pacientes de Olavarría y ciudades cercanas, deben atenderse en otros centros para lo que deben concretar largos viajes con pacientes que no están en condiciones físicas de afrontarlos: los tratamientos con acelerador lineal duran un minuto o segundos y se realizan diariamente por un determinado lapso de tiempo establecido por médicos especialistas.

La familiar de un paciente que se contactó con infoeme.com explicó que ella viaja diariamente a Tandil para poder acceder al tratamiento y allí se encontró con una treintena de pacientes olavarrienses en sus mismas condiciones.

"¿Quién tiene más interés que el equipo funcione que nosotros? Si no hacemos tratamientos no podemos cobrar. En el caso este, del equipo que está en stand by pero en funcionamiento, es un requerimiento utilizarlo para que no se estropee. Y eso lleva un costo adicional de electricidad: tenemos que estar conectados igual a la red eléctrica requerida para poder probarlo", explicó Cassino.

Sobre las consultas de pacientes y profesionales acerca de la puesta en marcha del acelerador, el responsable del CIO manifestó, "lo que puedo aclarar es que este reclamo, es público. Nosotros estamos supeditados a estas tardanzas porque dependemos de estos organismos de control. Como hace tantos años que está a la vista el centro, hay un perjuicio si se quiere moral: hay consultas de colegas y las dudas se plantean: qué pasa que no inauguran, por qué no los habilitan, tienen el equipo. Y eso si te preguntan te molesta y si no te preguntan, también".

Comentá la nota