En el MPN se especula con más cambios en el Gobierno

En medio del aluvión de medidas anunciadas para el área económica y financiera que se concretan en el fin del año, se especula con más cambios en el equipo de Sapag, y con uno en especial en el área económica.

Mientras se cumplen inexorablemente los pasos anunciados hasta el hartazgo, incluido un canje de deuda con nuevos bonos por los emitidos en dólares por el gobierno de Jorge Sobisch, por hasta 200 millones de la moneda norteamericana, se especula en los caldeados ámbitos del MPN con una renovación política en puestos clave del área económica del gobierno de Jorge Sapag.

En una gestión que ha superado dos años difíciles, pero que es conciente de que enfrentará dos años aún más complicados, no sorprendería demasiado que estas especulaciones que se hacen puedan tener algún viso de posibilidad concreta. Lo cierto es que se menciona cada con mayor insistencia que la ministro de Hacienda, Esther Ruiz, podría dejar su cargo después de cumplir con la tarea de ordenamiento para la salida de la crisis financiera del Estado.

"No se sorprenda si eso ocurre. El MPN tiene cuadros técnicos importantes en el área económica, y se necesita insuflar más aire en sectores que han sufrido un fuerte desgaste", admitió una fuente gubernamental a periodistas de este diario.

¿De qué cuadros se habla en el MPN cuando se indica esta posibilidad? Uno de los nombres que se baraja en primer término, porque se considera que ha hecho una buena gestión en el cargo que actualmente ocupa, es el de Omar Gutiérrez, el actual presidente del Banco Provincia de Neuquén.

También se indica que hay un foco de atención puesto con expectativas de cambio en Marcelo Berenguer, el actual titular de la administración del Instituto de Seguridad Social (ISSN).

Estas especulaciones, hechas al calor de una ofensiva del gobierno para tomar con la mayor fuerza posible el timón de las finanzas públicas, se cruzan con muchas versiones sobre la influencia positiva o negativa que tendrá lo que ocurra en el partido provincial en el último tramo del año y el primer bimestre del próximo, cuando comiencen a cuajar con mayor claridad las movidas de sus sectores internos más fuertes. Se pone especial atención en lo que hará Sobisch después del acto del Ruca Che, estadio al que -se descuenta- llenará con adherentes de su corriente.

Este sábado, otra corriente en ascenso que quiere tallar en el MPN, la que encabezada el diputado José Brillo, comenzará a mostrar sus ideas para una plataforma política partidaria que defienda al partido provincial en el 2011.

Sapag, por su parte, tendrá una maratón de entrevistas con medios de aquí a fin de año. Le asiste la misión especial, comprensible en su estrategia, de acentuar su presencia como conductor principal del rumbo que tomará el Estado neuquino en una singular coyuntura del país. El gobierno, además, necesita reforzar su presencia política ante la sociedad para acotar las demandas y presiones políticas de dos gremios estatales que se destacan en la obsesión oficialista: ATE y ATEN.

"El enemigo no es Sobisch, el enemigo está en ATE y ATEN, gremios que quieren gobernar la provincia", deslizó con sugerente convicción un miembro del Gabinete.

Aunque no suene a nada nuevo, es muy ilustrativa esta posición en el gobierno, porque marca cómo han cambiado las cosas en apenas 24 meses.

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