España: sombrío vaticinio económico.

Revelan que el PBI se contraerá un 3% este año y el índice de desocupación trepará al 17%.
Los números de la economía local no le han permitido a los españoles contagiarse de la fiebre de optimismo desatada en otras partes del continente tras la cumbre del G-20. Contra todos los pronósticos oficiales, las últimas previsiones del Banco de España han revelado que el PBI local se contraerá un 3% en 2009 y que el índice de desocupación trepará hasta el 17% para fines de este año, con un pico de 19,4% en 2010.

Esta sombría perspectiva fue ratificada por el propio ministro de Economía, Pedro Solbes, quien admitió que la crisis "aún no ha tocado fondo". Esta frase, que es el primer gesto de reconocimiento explícito del gobierno sobre la gravedad de la situación, generó numerosas críticas entre los especialistas españoles, en especial sobre la posibilidad de "perder el tren" de la futura recuperación continental.

De hecho, las estimaciones realizadas por consultoras privadas son aún peores, y desmienten el vaticinio del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que había augurado un sensible "efecto rebote" de la actividad económica para el segundo semestre de este año.

Entre los analistas más críticos se destaca el director del Servicio de Estudios de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), Angel Laborda, quien declaró al diario español El País que, con los últimos datos oficiales conocidos, "en algún momento del año que viene se llegará a una tasa del 20%".

De alcanzarse ese índice, el número de desempleados se incrementaría en cerca de un millón de personas en edad activa, hasta llegar hasta los 4,5 millones.

Por otra parte, la producción industrial, otro de los indicadores más importantes del estado de la economía, continuó en caída libre durante febrero. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el segundo mes de este año registró un descenso interanual del 22%, un 1,1% más que en enero último. Esta medición es la más baja desde que se inició la serie con base en 1993 y, a la a vez, representa el mínimo histórico en comparación con cualquier otra serie anterior.

Pero la caída es aún más significativa desde el punto de vista del impacto político, porque a pesar de que en el resto de la Unión Europea también se registraron caídas importantes debido a la crisis global, el promedio de las bajas interanuales en la región no supera el 10%.

El preocupante panorama lo completa el pronóstico del Banco de España sobre el déficit público, que alcanzaría un alarmante 8% tanto en 2009 como en 2010, muy por encima del 3% exigido por la UE. Este punto ha generado los más enérgicos reproches por parte de la institución evaluadora y de la oposición, que denostaron la insistencia del gobierno de Rodríguez Zapatero en continuar con políticas de alto gasto público e ignorar la necesidad de reformas tendientes a mejorar la productividad de la declinante economía. Fuentes del gobierno defendieron el discurso presidencial sobre una "incipiente" recuperación, aunque postergaron su concreción a 2010 y "poco a poco".

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