España: el PP, más complicado en un caso de corrupción

El "caso Gürtel" se ha convertido en el más grave caso de corrupción de la democracia española al levantarse ayer parte del secreto del sumario, unas 17.000 páginas que son sólo una cuarta parte del total. Las novedades incluyen una posible financiación ilegal del PP de Galicia; irregularidades en Castilla-León; las menciones en la contabilidad ilegal del yerno de Aznar, Alejandro Agag; grabaciones en la cárcel que presentan al número dos de Francisco Correa, el líder de la trama corrupta; importantes envíos de dinero a paraísos fiscales; detalles sobre regalos de lujo.
En la red, ya hay imputadas 70 personas que son cargos electos del PP en Madrid, uno de ellos el tesorero nacional del partido y senador nacional, diputados regionales y europeos, altos cargos de la comunidad de Madrid que fueron obligados a dimitir por la presidenta regional, Esperanza Aguirre, que pide "transparencia" y que caiga el que ha caído en prácticas corruptas.

Francisco Correa es el cabecilla de la organización corrupta que durante el mandato de José María Aznar comenzó a organizar actos electorales y de todo tipo vinculados al PP. Cuando intentó forzar la complicidad de algunos alcaldes de Madrid, Mariano Rajoy lo apartó de la sede del PP.

Pero Correa (Gürtel en alemán) desplazó sus negocios turbios, por el que cobrara jugosas comisiones y pagaba sobornos, a personajes de las comunidades de Madrid y Valencia, dos fortines electorales populares. Ahora se están descubriendo otras irregularidades vinculadas a Galicia y Castilla-León.

Lo más grave ha sido los negociados de la trama, a través de personajes que ya se han hecho famosos en la comunidad de Valencia donde los populares arrasan por mayoría absoluta en cada elección, lo mismo que en Madrid.

Las primeras acusaciones eran de presunto cohecho por regalos de unos trajes. Ahora, en la indagación de la justicia de Madrid y en un importante informe de la Policía Judicial, se habla directamente de operaciones de diversas empresas de la trama corrupta que se utilizaban para una financiación irregular del PP.

Todo comenzó cuando un ex concejal popular, José Luis Peñas, en la madrileña localidad de Majahonda, se presentó ante la Fiscalía Anticorrupción y después a la policía con 17 horas de grabación, que después se convirtieron en 26, de conversaciones con Francisco Correa y sus principales cómplices en las maniobras.

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