España, cada vez peor: en 2008 las quiebras se dispararon un 200%.

Según datos oficiales, el número de personas y empresas que quebraron casi se triplicó por la recesión. La producción industrial se desplomó 19,6% en diciembre.
La recesión que golpea a la economía española muestra su peor cara llevando a la quiebra a empresas y familias, engrosando la lista de desocupados hasta niveles desconocidos desde hace más de una década y sin que se adivinen en el horizonte motivos de esperanza. El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó ayer que el número de personas físicas y empresas que quebró en el 2008 se incrementó cerca de un 200%, mientras la industria continuaba arrojando síntomas de una extrema debilidad.

Como consecuencia de la crisis económica global, 2.902 empresas y familias se declararon en suspensión de pagos durante el año pasado, frente a 976 del año anterior. Teniendo en cuenta sólo a las familias las quiebras se multiplicaron por cuatro, llegando a 374, en tanto que analizado por área la construcción registró el mayor número y el mayor aumento de insolvencias.

La oficina de estadística también señaló que el índice de producción industrial cayó en diciembre a un mínimo histórico del -19,6% interanual, el peor resultado desde 1992, cuando comenzó a medirse el índice. Mientras el gobierno se esfuerza para persuadir a los ciudadanos de que la economía comenzará a ofrecer los primeros síntomas de mejora a fines de este año, economistas privados dudan de que el PIB deje atrás los números rojos antes de 2010.

“Tenemos que aceptar que esta va a ser una recesión larga, profunda y que nada de lo que se haga va a tener efectos inmediatos”, dijo un alto directivo financiero que pidió no ser identificado. “Estas coyunturas son cíclicas y nada tienen que ver con un sólo país o con una política económica concreta. Tenemos que hacer crisis y, mientras, procurar preservar el empleo. La obra pública es fundamental en estos períodos”, dijo.

Crédito: que sí, que no

Después de que el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, desatara el martes un áspero debate sobre la restricción crediticia cuando dijo que el gobierno estaba perdiendo la paciencia con los bancos, algunos economistas apuestan por un retorno gradual a la normalización crediticia bajo un criterio de racionalidad. “Lo ideal sería que fuera normalizándose poquito a poco la oferta de crédito, quizás no como crecía antaño pero que, por lo menos, no dejen morir pequeñas empresas y proyectos rentables”, dijo Emilio Ontiveros, catedrático de Economía Aplicada y presidente de Analistas Financieros Internacionales.

Desde que llegó al poder en 2004, el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero se ha empeñado en cambiar los cimientos del crecimiento doméstico, basado en la construcción, hacia sectores de valor agregado como la industria y la tecnología. Pero tampoco éstos han podido escapar al proceso global y no han llegado a tiempo para rescatar a la economía española, que entró en recesión en el último semestre del 2008. Uno de los datos más patentes de la profundidad de la crisis española lo dio el Ministerio de Trabajo hace dos días, cuando informó que hay más de 3,3 millones de desempleados, la cifra más alta desde 1996.

En este escenario, y al igual que lo que está pasando en otros países de Europa, comenzaron a levantarse voces en España en reclamo de medidas más estrictas hacia la contratación de inmigrantes. Pero ayer, la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración del gobierno español, Consuelo Rumí, aseguró que “la segregación no es la solución a la crisis que estamos viviendo todos”, al tiempo que lamentó lamentó los brotes de xenofobia surgidos en el Reino Unido. “No se puede olvidar que durante los años de expansión, en los que hacían falta trabajadores, contratamos a extranjeros, que han cotizado y pagado sus impuestos. Sería injusto e insolidario que nos olvidáramos de ellos”, dijo.

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