Eskenazi y Mindlin se unen para explotar petróleo y crear una UIA energética

Cuando el próximo 9 de octubre, Marcelo Mindlin, titular de Pampa Energía, que controla Edenor y Transener, toque por segunda vez en su vida la campana que inicia la ronda de la Bolsa de Nueva York, es probable que no lo haga como "electricista", sino como petrolero. En el sector energético se asegura que, unos días antes del campanazo, se anunciará con bombos y platillos la alianza entre YPF y el fondo de Mindlin para explotar áreas energéticas, de la que surgirá Pampa Petróleo, especialidad a la que el ex socio de IRSA siempre consideró una materia pendiente.
Sebastián Eskenazi, CEO de YPF, y Mindlin llevarían en persona, siempre según las fuentes consultadas, las negociaciones para cerrar el acuerdo por el que la principal petrolera argentina se haría del efectivo para desarrollar la explotación, y Pampa Petróleo conseguiría gas para sumar a su Central Térmica Loma de la Lata, en Neuquén, que está en proceso de ampliación.

Las coincidencias entre ambos empresarios no quedarían allí. Es conocida su intención de crear una unión de cámaras que nuclee a todas las del sector energético, al estilo de la Unión Industrial Argentina, que será presidida por el CEO de YPF. En la vicepresidencia se sentará Mindlin. Se afirma que Eskenazi ya tomó las medidas para que la nueva supercámara, que estará integrada por empresarios que fabrican equipos, petroleros, distribuidores de electriciad, entre otros, funcione en el edificio histórico de YPF, sobre Diagonal Norte, a metros del Obelisco porteño.

Mindlin y Eskenazi tienen, para algunos observadores del mercado, "coincidencias generacionales". Una de ellas es la de asociarse para sumar esfuerzos "y mejorar su posición ante el Gobierno", explicó un allegado a ambos.

"No los une el espanto, como les pasa a los de la Asociación Empresaria Argentina, sino que se necesitan el uno al otro", aseveró otra fuente que asegura que ni Mindlin ni Eskenazi están preocupados porque el Gobierno piense estatizar alguna de sus empresas.

Eskenazi necesita fondos y Mindlin tiene parte de ellos. Prueba de lo primero es que YPF pagó religiosamente los dividendos comprometidos para que los Eskenazi cancelaran las cuotas de los créditos con los que entraron en la principal petrolera argentina. Para financiar su día a día y proyectos de exploración, acaba de colocar en el mercado obligaciones negociables por US$ 205 millones. Mindlin mostrará en Wall Street que tiene liquidez y que su compañía, que acapara casi 10% de la capacidad instalada de generación eléctrica del país, avanza para convertirse también en un jugador de peso en el sector petrolero y del gas, que necesita para sus centrales.

Comentá la nota