Se esfuma el rally de las bolsas por la temporada de balances y General Motors

Empujado por Tenaris, el Merval acompañó la tendencia y derrapó 3%, con muy poco volumen. Los analistas no son apocalípticos pero, después del rally de las últimas cuatro semanas, ahora recomiendan cautela ante la mayor incertidumbre en los mercados
Dicen que no hay dos sin tres. En el mercado financiero, esperan que eso no se cumpla. Por segundo día consecutivo,Wall Street terminó aye en terreno negativo. Razones no faltaron: la inminente quiebra de General Motors, el alicaído balance de Alcoa y las sombrías perspectivas para los resultados corporativos del primer trimestre de este año, fueron el detonante. El Dow Jones terminó con una baja de casi 2,5%, y esta performance determinó el humor de las bolsas latinoamericanas. El Merval, por caso, se hundió 3% (efecto Tenaris que explica el 50% del índice y que ayer cayó 4,5%) en otra jornada de escaso volumen con $ 21 millones operados sin contar los Cedears (los certificados de empresas extranjeras). La nota, por el contrario, la dieron los títulos públicos argentinos con alzas de hasta el 9% (ver página 3).

De todas formas, algo mejor dentro de lo negativo, fue el Bovespa que sólo recortó 0,78%, o el caso de la bolsa mexicana que ajustó 0,88%. En el año, y en moneda dura, apostar a las acciones brasileñas está deparando sonrisas, ya que se gana 21%. Pero el nerviosismo del mercado financiero se empezó a sentir a primeras horas, justo cuando se conocen los cierres en Asia (con caídas del 1%) y después Europa donde se observaron pérdidas del 1,50%.

El "drama" con respecto a General Motors y su posible quiebra (ver más pág 2) y el hecho de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticaría que los activos tóxicos en los balances de las corporaciones financieras podrían alcanzar los u$s 4 billones, fue demasiado para los inversores.

Quien tenía que inaugurar los resultados empresarios en EE.UU. decepcionó. El fabricante de aluminio Alcoa reportó su segunda pérdida trimestral consecutiva, debido en gran parte a una caída de la demanda, especialmente de la industria automotriz, y a una fuerte baja en los precios del metal. Las pérdidas netas del primer trimestre ascendieron a u$s 497 millones, o 61 centavos de dólares por acción, comparado con una ganancia de u$s 303 millones, o 37 centavos por título, en el mismo periodo del 2008. Los analistas esperaban una pérdida de 55 centavos de dólar y ventas por u$s 4.111 millones, según Reuters Estimates. El detonante también fue que el precio del aluminio se derrumbara cerca de un 50% en el segundo semestre del 2008 desde un máximo de u$s 3.380 por tonelada en julio pasado. Durante el primer trimestre, el valor del metal bajó otro 9% a u$s 1.392 desde u$s 1.530.

"La realidad es que el sentimiento parece haberse vuelto negativo de un día para otro, y en un contexto en donde al tener una semana corta para operar, se puede tomar como iliquidez. Sin embargo no hay que alarmarse, esta es una toma de ganancias luego de cuatro semanas de buen mercado. Lo importante es que los soportes se respeten y que el pánico no vuelva a condicionar las decisiones, aunque si es un buen momento para esperar", explicó Leandro Verrier, portfolio manager de Bull Market Brokers.

Para Cooper Abbott, Managing Director de RJ Delta, "si bien el impacto de la crisis financiera mundial será de larga duración en la economía real, estamos acercándonos a un punto de inflexión en los mercados (especialmente en EE.UU.). Los últimos cambios normativos y reglamentarios en los EE.UU. finalmente han comenzado a abordar las causas profundas de la crisis, lo que sugiere que, mientras que en los mercados se puede esperar que todavía exista cierta volatilidad, parecería que ya hemos visto lo peor de la crisis".

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