Escuelas rurales doblan en sobreedad a las urbanas

La tasa es del 44,5% en el interior. En las ciudades, el índice supera el 21%.
NEUQUÉN (AN).- Los alumnos que concurren a una escuela rural en toda la provincia doblan, en proporción, a los que tienen sobreedad en una ubicada en un área urbana. Para las autoridades del Consejo Provincial de Educación, esto podría explicarse, entre otros motivos, por la participación de esos niños en los trabajos vinculados al sector rural que forman parte de la salida laboral de sus padres.

El nivel Primario no es el que plasma los peores números del sistema educativo provincial. Ese lugar queda reservado para la escuela secundaria, y su tristemente conocido indicador de desgranamiento, con seis de cada 10 estudiantes quedando en el camino.

Según el último recorte que hizo el CPE en las primarias de toda la provincia, el 44,54% de los niños que van al ciclo "rural disperso", denominación que define a los establecimientos que reciben estudiantes cuyas comunidades de origen quedan más alejadas del centro educativo, tienen más edad de la que debieran para el grado que cursan.

En este segmento, 1.831 chicos de un total de 4.111 están bajo esta condición, mientras el promedio provincial para las escuelas urbanas es del 21,23%. A este último segmento van 73.916 años, y unos 15.690 tienen sobreedad.

En las escuelas del ciclo "rural aglomerado", es decir, las que no están tan alejadas de los parajes donde viven los estudiantes, el indicador igual es más elevado que las ciudades más pobladas de la provincia: allí el 29,30% de los alumnos cuentas con más edad (607 de 2.072). Se vuelve a marcar una diferencia respecto a lo que ocurre en los centros urbanos.

En el CPE sostienen que se trata de situaciones diferentes: en las ciudades el fenómeno se da por la repitencia.

En tanto que en los parajes rurales lo que se estaría manifestando serían fenómenos como la veranada -que ya motivó un plan específico del CPE para cobijar con trailers a niños que acompañan a sus padres-, y otras tareas vinculadas a la fuente de sustento de sus familias, por lo general producción agrícola y ganadera (ver aparte).

Dentro de los 16 departamentos en que están subdividido el sistema, en ninguno la sobreedad baja del 20%. Hay casos por demás preocupantes como el de Catan Lil, donde 42,78% tiene sobreedad, o Ñorquín, con el 41,16% de los alumnos atravesando la misma situación.

De las estadísticas se desprende que el desgranamiento no es el problema de este sector, como ocurre en las secundarias: sólo 13,92% del alumnado es afectado por el problema.

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