Las escuelas privadas ya no tienen vacantes para el 2009

En algunos establecimientos privados, los padres hasta tuvieron que pasar la noche en la puerta del edificio para conseguir un banco.
Neuquén > La falta de continuidad en los días de clases en las escuelas públicas es la principal razón por la que varias familias deciden enviar a sus hijos a la escuela privada. Las vacantes para el año próximo en esos establecimientos están completas y hay largas listas de espera.

Todos los colegios privados o públicos de gestión privada de esta ciudad completaron sus lugares para el primer grado del año que viene. Las inscripciones fueron en octubre y se atestaron enseguida.

En general todos los alumnos del preescolar pasan directamente al primer grado de la escuela, lo que genera en la mayoría de los colegios, muy pocas vacantes para niños que provengan de otra entidad.

Es por esto, que muchas familias neuquinas tuvieron que recorrer este año uno a uno los colegios privados en búsqueda de un lugar.

Las cuotas mensuales para esta escolaridad varían entre los 60 y 800 pesos. Los más caros incluyen la enseñanza de inglés y computación.

“Los padres llegan muy preocupados por la educación de sus hijos. Sienten que en las escuelas públicas tienen una enseñanza muy interrumpida y que les faltan los contenidos”, comentó María Isabel González Victorica, directora del nivel inicial en el Colegio Confluencia.

En esa institución las vacantes para ingresar al primer grado fueron de 30 y ya están completas. Igualmente hay unos 15 niños más anotados con esperanza de poder ingresar.

Todos los días siguen llegando a las escuelas privadas padres desesperados con la intención de conseguir un banco para la enseñanza primaria de sus hijos.

Las autoridades de los colegios consultados coincidieron en que si bien el aumento de solicitud de vacantes viene incrementándose hace unos años, éste año tuvieron récord en las consultas.

Por ejemplo, en el caso de la Escuela Vida, las autoridades decidieron abrir un nuevo primer grado ante la demanda.

No obstante, se enteraron de que varios padres pasaron la noche en la puerta de esa institución para conseguir una de las pocas vacantes para sus hijos.

“El comentario de muchos padres es que se cansaron de que sus hijos no tengan clases, de cambiarlos para ir a la escuela y tener que volverse a la casa. Esto genera problemas en la familia y falta de contención para los niños”, explicó Graciela Sánchez, integrante de la Fundación Cristiana de la cual depende este colegio.

La escuela pública de gestión privada Santa Teresa tenía 25 vacantes para su primer grado del año que viene, todas fueron cubiertas. No obstante, tiene una lista de espera con 30 niños anotados.

Ana Facio, vicedirectora de la institución, comentó que hubo muchos padres de alumnos de la Escuela Primaria Nº 235 que quisieron cambiar a sus hijos ante la gran cantidad de días perdidos que tuvieron a partir de la caída de un techo y la resolución tardía de ese problema.

“Si ellos están tratando de mover a sus hijos por los problemas edilicios, la solución no pasa por llevarlos a otra escuela. Sino porque el Gobierno garantice la salida a tiempo”, explicó Facio.

Desesperación

“Los padres llegan angustiados, se largan a llorar. Están muy preocupados porque en la sala de 5 tuvieron muchos días que no hubo clases y hasta ellos mismos en la casa le tuvieron que brindar enseñanza”, narró Marina Gueker, secretaria en el colegio AMEN.

Esa escuela luce un gran cartel en la puerta que indica: “No hay más vacantes”, aunque también poseen una lista en donde se anotaron varios niños para que los tengan en cuenta ante algún posible movimiento y liberación de un lugar.

En la escuela María Auxiliadora tampoco quedan espacios para ningún pequeño más, según comento su representante legal, Alberto Staib.

La elección de la escuela primaria para los hijos es una decisión muy difícil e importante en una familia. Las dudas que generan los vaivenes en las escuelas públicas y las dificultades de conseguir un lugar en las privadas parecen ser un gran obstáculo para los padres.

Docentes, con la misma formación

Desde el sindicato de docentes privados dicen que deberían controlarse más los aportes financieros del Estado a las escuelas que no son públicas.

Neuquén > “Los padres llevan a los chicos a la escuela privada pensando que son mejores, pero somos los mismos docentes, tenemos la misma formación”, aseveró Bibiana Sagripanti, secretaria general del gremio de docentes privados Sadop.

Sagripanti expresó que su sindicato está en defensa de la escuela pública que debe estar garantizada por el Estado y que la educación privada tiene que verse como una alternativa.

También consideró que el aporte que hace el Estado a las escuelas privadas “debe estar muy controlado porque muchas veces genera negociados”.

“Esos aportes tienen que tener mucho control, porque sino salen fondos del Estado para subsidiar a gente que pueda pagar cuando esos fondos deberían estar distribuidos equitativamente”, afirmó la gremialista.

Sagripanti reveló que en muchas escuelas privadas “los docentes no tienen concluidos sus estudios”, situación que no puede darse en la educación pública.

Con respecto a las huelgas, la gremialista destacó que no se dan en los establecimientos privados porque pueden perder su fuente laboral.

“Muchos padres mandan a sus hijos a la escuela privada porque creen que no hay paros. Sería interesante que los papás averigüen si todos los docentes tienen título y cómo es la calidad laboral de esos trabajadores”, expresó la sindicalista.

Sagripanti remarcó que si los maestros están mal pagos y no gozan de un buen lugar de trabajo tampoco pueden otorgar la mejor educación a los niños.

Opinión

«La educación es una formación integral»

Por Oscar Amici (*)

Neuquén> La primera diferencia entre la escuela pública de hoy con la de hace unos 20 años atrás es la valorización del rol docente. Se ha ido perdiendo con el tiempo este valor que tenía el docente como el referente de la familia para la educación de sus hijos.

No es casual que hoy en día salga a la palestra el tema de educar en la casa, de lo cual yo no estoy de acuerdo porque el chico tiene que socializarse, tiene que aprender en un todo, relacionarse sino estamos involucionando, estamos volviendo a la educación para ricos que se hacía en la casa.

Por ahí también tiene que ver con el tema de los paros, pero el paro no hace a la calidad educativa. Puede hacer a la cantidad, pero no a la calidad, la calidad la da la formación de la persona.

Y la calidad de la formación de hoy no es la misma que la de hace 20 años atrás.

Para comparar y analizar la instrucción a mí me enseñaron que hay que hacerse tres preguntas.

¿Qué enseñamos?, ¿cómo lo enseñamos? y ¿para qué?

Cuando nosotros decíamos qué, tenía que ver con la formación que nosotros teníamos, no podíamos improvisar. El docente podría improvisar una metodología, una técnica, pero no puede improvisar contenidos.

El docente tiene que estar informado y formado. La formación es cómo a vos te preparan para estar al frente de un grupo de alumnos y la información es lo que vos le vas a bajar a los chicos, esa información tiene que ser completa y no tenés que tener dudas.

Cuando decimos cómo enseñamos son las estrategias que uno tiene. Mientras más amenas sean las estrategias, mejor va a ser la recepción que vas a tener y menor el conflicto que vas a tener con ese grupo de chicos. Cuando el chico se aburre es peligroso, porque empiezan los conflictos grupales y con el docente. Hoy el docente se ve acorralado porque no tiene las estrategias necesarias que no le dio el sistema, ni la preparación.

La última pregunta que nos hacemos es para qué, ¿Solamente para el trabajo? ¿O para que pueda desarrollase en su vida, pueda llegar al secundario, y formarse como profesional?

Los chicos tienen que poder decidir por sí mismos, ser criteriosos, que puedan opinar y desarrollarse en un ámbito social.

Le contaba a unas compañeras nuevas docentes, que a nosotros nos preparaban hasta para dar Educación Física, Música y Plástica. La música te ayuda en Lengua, Matemática, áreas sociales, la Educación Física te ayuda en Física, Química, entonces si estás preparado para un montón de cosas, obviamente se te hace mucho más fácil el camino para llegar al chico y que no se aburra.

La escuela pública antes era la Biblia y el calefón. Nos juntábamos todos en la escuela primaria, los chicos compartían con pares de todas las clases sociales. Porque la escuela pública era bien vista, bien valorada.

Yo creo que la desvalorización viene desde las mismas políticas educativas, cuando éstas son precarias obviamente la sociedad lo ve. Hay una desvalorización a lo que es el docente en sí como educador. El padre necesita que el chico tenga contenidos, pero en realidad tendría que ir por más.

¿Queremos a un chico que esté formado solamente en contenidos o que también piense?

Si uno toma a la educación como si fuese sólo contenido, está muy equivocado, la educación es una formación integral. Hay que enseñar a decidir, a criticar y a la vez ofrecer contenidos

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