Escuelas: esta elección dejó menos basura que la del 2007.

Lo dijeron los porteros que ayer en la mañana hicieron la limpieza de los establecimientos.
Rodolfo Elizondo no tenía muchas ganas de llegar a la escuela Antonio Torres ayer por la mañana. Imaginó que se iba a topar con un panorama desolador como sucedió el día siguiente a las elecciones del 2007, en las que se eligió Presidente y Gobernador. Para su sorpresa, encontró el edificio más limpio que aquella vez. Ayer DIARIO de CUYO hizo un relevamiento en media docena de las escuelas donde se votó el domingo pasado, para conocer en qué estado habían quedado. Los porteros coincidieron en que los edificios quedaron más limpios que en los comicios de hace 2 años.

Cuando hay elecciones, las escuelas donde se vota tienen asueto durante la mañana siguiente para que el personal de limpieza pueda dejar los edificios en condiciones para que ingrese el turno tarde. En los comicios anteriores, el trabajo de limpieza fue más demoroso que en esta ocasión porque, según los porteros consultados, ahora la gente está aprendiendo a comportarse. "Otras elecciones no se podía caminar por la basura acumulada ni entrar en los baños -contó Rodolfo Elizondo, portero de la escuela Antonio Torres-. Acá sólo votan mujeres que, otras veces, tiraron de todo en los sanitarios. Pero el domingo se han portado bien. Más que nada hemos encontrado papeles, botellas de plástico y manchas de café".

Juan Clemente Becerra entró a trabajar ayer a las 6 de la mañana. Y a las 10:30 ya tuvo tiempo para desayunar. En cuatro horas dejó todo limpio y desinfectado en la escuela Luis Fontana. Para las elecciones del 2007 demoró 6. Dijo que los fiscales, presidentes de mesa y los electores usaron los tachos de residuos para tirar los restos de comida y envases descartables. "Sólo quedaron papeles tirados -contó Becerra-. Así que me sobró tiempo para desinfectar con lavandina cada banco y cada picaporte que hay en el edificio".

Becerra también dijo que usó con cautela los productos de limpieza porque, desde que la ministra de Educación, Cristina Díaz, dijo que entregará menos cantidad de estos elementos de lo que se hizo hasta ahora (la funcionaria dijo que descubrió que las escuelas usaban más de lo necesario), se está limitando su uso.

Es por eso que en algunas escuelas, como la Provincia de Santa Fe, para evitar que la basura se arrojara en cualquier lugar y hubiera que desinfectar más sectores, colocaron cajas para que la gente echara los residuos. Y se respetó la medida.

Lo mismo sucedió en la escuela Obreros del Porvenir, donde ayer Luisa Escudero sólo tuvo que barrer los papeles del piso y sacar las manchas de café y mate. Dijo que la gente arrojó los restos de comida y envases vacíos a los tachos de basura.

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