Escuela de Educación Técnica Nº 1: "85 años al servicio de la educación técnico profesional"

Hoy no será un día más en la historia de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 "Bartolomé Mitre", con sede en avenida Roca 1425, porque su comunidad educativa festejará 85 años junto a las generaciones de alumnos de nuestra ciudad y la zona.
El sencillo acto académico comenzará a las 7:30 y tendrá en su programa oficial el izamiento de la Bandera; ingreso de banderas de ceremonia; entonación del Himno Nacional; palabras alusivas a la fecha por el jefe de taller; bendición a cargo del padre Miguel Nadur; entonación del Himno de la Escuela por una alumna, desconcentración y concurrencia a clases.

Una breve historia

Sintetizar 85 años de vida de este prestigioso establecimiento es una tarea muy difícil. Aun así trataremos de volcar en esta reseña histórica el intenso transcurrir de la institución educativa.

Recordemos a quienes en 1924, un memorable 7 de agosto fundaron la legendaria escuela de Artes y Oficios "Bartolomé Mitre" y a todos los que enriquecieron con sus aportes el bien ganado prestigio de la institución.

En 1920 con motivo de cumplirse el cincuentenario de la unidad italiana, se constituyó una comisión de fiestas, presidida por Domingo Valentini. Los actos programados por dicha comisión arrojaron un beneficio de 1.994 pesos, suma que fue entregada en su totalidad a la "Sociedad Forza Unite" con una nota en la cual se formulaba el deseo de que se aplicara ese importe a la fundación de una escuela de artes y oficios.

Transcurría 1921, año del centenario del nacimiento del general Bartolomé Mitre y por ese motivo la Nación se aprestaba a conmemorar esa centuria. Lo mismo ocurría en Pergamino donde un grupo de vecinos constituyeron una comisión de homenaje que presidía don Ernesto Echagüe. El objetivo de esa comisión era sentar las bases de una obra estable que hiciera perdurar el nombre de Mitre, a la vez que representara y aportara un beneficio público traducido en un homenaje permanente.

En el programa definitivo de festejos quedó incorporado el proyecto para la creación de una escuela de artes y oficios que llevara el nombre de Bartolomé Mitre. Luego de sucesivas reuniones y gestiones de esa sociedad italiana, se constituyó la comisión que tendría a su cargo los trabajos preliminares para llevar a la práctica la fundación de la escuela, ocurrido esto el 24 de agosto de 1921. El 13 de enero de 1922 apareció el primer reglamento de la futura escuela. Continuaron las actividades y las tramitaciones gubernamentales, hasta que el 15 de abril de 1924 fuera nombrado el primer director, que comenzó los trabajos para que la apertura de la escuela se efectuara a la brevedad, pero tropezó con dos tendencias dispares, una el anhelo por parte de las autoridades y vecinos de la apertura del establecimiento y la otra la apatía y marcado desinterés de la población de donde debía obtenerse el alumnado.

Esta situación llevó a la dirección a efectuar promociones hasta que se cerró la inscripción con un total de 13 alumnos. Así las clases se iniciaron el 7 de agosto de 1924, dictándose la parte teórica momentáneamente en la vieja Escuela Normal hasta el 16 de marzo de 1925 cuando se habilitó el edificio de Florida 545. Los talleres comenzaron a funcionar el 22 de septiembre con trabajos de carpintería, para lo cual se usaron maderas de embalaje desechadas y una partida que se obtuvo por donación.

La vivienda de calle Florida pronto se convirtió en un edificio escolar y en 1925 se inscribieron 41 nuevos alumnos.

Desde entonces la escuela comenzó un crecimiento permanente que la fue poniendo a la vanguardia entre muchas otras instituciones de iguales características técnico-profesionales. Se nutrió de máquinas y herramientas hechas en sus propios talleres, y se fue adaptando a los avances y cambios modernos que se fueron dando cada año; década a década, en la implementación de nuevas aulas, cursos y especialidades hasta que llegaron a la construcción del edificio que actualmente ocupa en la avenida Julio A. Roca 1425, realizado con gran esfuerzo y dedicación de las autoridades gubernamentales, escolares y ex alumnos, que por entonces aportaron tiempo y trabajo al servicio de su amada escuela y de la propia comunidad local y regional.

Bueno es recordar que en el transcurso de los años la institución y sus alumnos recibieron numerosas distinciones por proyectos y trabajos expuestos en eventos donde participaron y que le fueron otorgando un merecido prestigio que obliga a las autoridades escolares y a su comunidad educativa a preservar y acrecentar en homenaje a quienes desde 1924 hicieron posible esta realidad que se denomina Escuela de Educación Técnica Nº 1 "Bartolomé Mitre". Actualmente posee una matrícula de 1.200 alumnos, personal docente idóneo, altamente profesionalizado en sus aulas y talleres, actualmente conducida por Amadeo Fucci en carácter de director y Mariel Rublesky como vicedirectora a quienes acompañan jefes de taller, jefes de departamentos, personal administrativo, de servicio y los ya mencionados docentes.

Cabe notar que a partir de las últimas reformas educativas, el traspaso a la provincia de Buenos Aires y las respectivas resoluciones, se fueron incorporando diferentes situaciones, para arribar, actualmente al viejo ciclo secundario dividido en primero, segundo y tercer año de ESB y primero, segundo y tercer año del ciclo superior.

Los alumnos del primer ciclo, amén de las materias pedagógicas, poseen talleres educativos que los introducen en el mundo del trabajo técnico profesional en las áreas de energía, metalmecánica, carpintería, herrería, construcción, computación, que son la base para ingresar al ciclo superior donde además de las materias comunes propias del nivel cursan los trayectos técnicos profesionales para capacitarse más y mejor para el mundo del trabajo. Esta formación es muy importante en esta época de crisis mundial donde lo más afectado es la posibilidad de empleo en un panorama que se hace cada vez más incierto para los sectores medios y medios bajos que en las últimas décadas han visto reducido su ingreso, obligado por la mayor oferta al consumo. Estas son razones más que suficientes para resaltar las virtudes de la enseñanza técnico profesional que imparte la escuela industrial en aulas y talleres, donde se ponen en juego la mayor movilidad, creatividad y desarrollo personal, y que para facilitarlo la EET, frecuentemente realiza propuestas y proyectos curriculares que van ampliando el campo de los conocimientos para los jóvenes y adultos de nuestra región que concurren a los cursos y carreras cortas, caminos por los cuales ven facilitada su inserción laboral.

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