De las escuchas del Fino mejor ni hablar

De las escuchas del Fino mejor ni hablar
El jefe de Gobierno retomó la teoría del complot. No habló del arresto de Jorge Palacios, a quien había designado al frente de la Metropolitana, ni de la remoción de Osvaldo Chamorro. "Se victimiza para no explicar por qué mintió", retrucaron desde la Rosada.
No tuvo el menor reconocimiento de su responsabilidad. En cambio, atacó al juez que investiga la causa de espionaje y al gobierno nacional. Mauricio Macri volvió recargado de España. Y le respondió con otra acusación al jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández, quien dijo que "por mucho menos Richard Nixon renunció" a la presidencia de Estados Unidos. "Con el diez por ciento de los casos de corrupción que tienen ellos, lo echaron a Collor de Mello", retrucó el líder de PRO. El jefe de Gobierno volvió sobre su teoría del complot y se dedicó a echarles la culpa a los Kirchner y a "intereses alrededor de la inseguridad". "Mi trabajo no es investigar esta denuncia de espionaje", consideró. Nada dijo sobre los opositores espiados, ni sobre las designaciones de dos jefes de la Metropolitana que terminaron echados y, en el caso de Jorge "Fino" Palacios, detenido por haber espiado presuntamente a un familiar de una víctima de la AMIA.

Como en las últimas semanas, la tensión en el Palacio de Gobierno porteño se traslucía en las caras de los funcionarios. Macri llegó de España a las diez de la mañana y estuvo reunido desde entonces con la mesa chica de la gestión PRO. Allí decidieron, como al comienzo del escándalo del espionaje, que lo mejor era contraatacar con la teoría del complot. Algunos se opusieron a seguir en esa línea, pero los convenció la avanzada de Fernández. Hubo largas discusiones sobre el tema, por lo que –contra su acostumbrada puntualidad PRO– Macri bajó 47 minutos tarde a la conferencia de prensa, en la que no se les permitió preguntar a Página/12 y otros diarios.

La mañana había arrancado con la embestida de Fernández. "Si hay alguien que no se puede sacar el lazo con la pata, ése es Mauricio Macri. Es el responsable número uno de esto. Por mucho menos Richard Nixon renunció", disparó el jefe de Gabinete nacional, fiel a su estilo. "Lo que Macri está haciendo es una vergüenza porque el único responsable es él. Ni Montenegro, ni su segundo tienen idea de lo que se hacía. Este es un tema entre Fino Palacios y Macri", cargó. El funcionario kirchnerista no dejó de señalar que los macristas "están hablando de la creación de una fuerza de seguridad en la que dos jefes ya fueron echados sin haberla puesto en funcionamiento" y recordó que Palacios "está preso". Sobre Osvaldo Chamorro afirmó no tener "dudas de que a corto plazo va a estar procesado".

Las declaraciones de Fernández fueron hasta si se quiere celebradas por el macrismo. "Se fueron de boca", se alegró uno de sus dirigentes, quien consideró que les sirve para su estrategia que hable mucho. Dentro del clima espeso que se transita en Bolívar 1, los macristas consideraron que para su líder es mucho más fácil responder al gobierno nacional que tener que dar explicaciones sobre los diversos puntos oscuros del caso de espionaje de Ciro James.

Así, escoltado por el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y el secretario general Marcos Peña, el líder de PRO inició su discurso con un tema que utilizó para excluir cualquier explicación sobre la vinculación de los dos ex jefes de la Metropolitana con el espionaje a opositores: la inseguridad. Habló del "miedo a que nuestros hijos no vuelvan por la noche si van a un recital", prometió que la policía porteña estará en la calle antes de fin de año y que Burzaco asumirá no bien vuelva de su viaje por Israel, al que fue invitado por la Fundación Tesa. Burzaco retornará el 24 de noviembre, pero –según informaron en la gestión PRO– no asumirá hasta el 10 de diciembre, cuando finalice su mandato como diputado nacional.

Luego, tuvo el único atisbo de autocrítica de toda la conferencia de prensa. "Sólo los necios no corrigen sus decisiones: en cuanto vimos que algo podría enturbiar ese proceso, es que cortamos de raíz", sostuvo Macri, sin dar nombres. Seguramente se refería a Chamorro, porque siempre dijo que Palacios renunció y no fue echado. "Con la información que teníamos, elegimos a los que creíamos que eran los mejores", deslizó luego. Eso fue todo. También dejó entrever que el 10 de diciembre anunciará cambios de gabinete, pero lo desvinculó del caso de espionaje. "Dijimos que a los dos años íbamos a evaluar los proyectos y en base a eso vamos a hacer cambios o no", aseguró.

Con un renovado tono beligerante, volvió sobre las críticas al gobierno nacional. "Al matrimonio presidencial les digo que no nos van a parar. Está claro que quieren ir por todo: por la prensa, por las empresas, compraron a un gobernador de Corrientes, y ahora quieren ir por la ciudad. Están fuera de control. No van a poder con nosotros", se envalentonó. Macri pidió que "el gobierno nacional pare con esta agresión sistemática. Que entiendan lo que pasó el 28 de junio".

Luego le apuntó al juez Norberto Oyarbide, que instruye la causa. "Queremos una Justicia imparcial. Me preocupa el accionar temerario de Oyarbide, que me quiso involucrar en un episodio delictivo (por los disparos a su cuñado Daniel Leonardo) o cuando dijo que se investigaba al matrimonio K y se tuvo que rectificar", cuestionó Macri, que le pidió "una autocrítica a Oyarbide".

Desde el gobierno nacional, no esperaron para responderle. "Asistimos a una explicación bochornosa del jefe de Gobierno que inventó cualquier cosa, dio vueltas carnero y no explicó nada de lo que tenía que explicar, que es su responsabilidad política en todo este escándalo del espionaje", volvió a la carga Fernández, quien reclamó que "haga otra conferencia de prensa para explicar su relación con Palacios". "Se victimiza con acusaciones falsas al gobierno nacional para no explicar por qué mintió a los vecinos de la ciudad diciendo que les iba a dar protección cuando lo único que hizo su policía es espionaje", se sumó el ministro de Interior, Florencio Randazzo, que recordó: "Fue Macri el que eligió como jefe al Fino Palacios y posteriormente a Chamorro. Hoy ambos están seriamente comprometidos con el caso del espionaje: el primero está preso y el segundo investigado".

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