Escozores

La población, cuando se halla ante los hechos concretos que develan el nivel de charlatanería oficial, se impacienta y lo muestra. Oscar Saiz, vecino del sur de la ciudad, relató cuando lo entrevisté hace unos días cómo el secretario de Gobierno Ariel Ciano les mentía arguyendo ausencia del intendente Pulti, en tanto éste se mostraba en televisión recorriendo otros barrios de la ciudad.
En una misma semana se ha presentado a dos nuevos funcionarios municipales, Eduardo Zanoli, locutor y conductor de espacios radiales, y Carlos Baldino, ex gremialista y ex legislador provincial, que se harán cargo de Parque Camet y Laguna de los Padres respectivamente. Ad honorem, se asegura.

La gente, entonces, se inquieta, porque lo que surge a continuación de tal anuncio es: ¿y de qué viven los que prestan servicios ad honorem? Deben ser muy ricos, se intuye.

En paralelo, GAP se enredó con la ONG "Víctimas del delito y el tránsito", creada por Erico Dagatti, a la cual calificó por defecto de "poco seria". Subido raudo al tren de "sigamos al Gobernador no importa adónde vaya", Pulti manifestó que respalda la posición de Scioli de impulsar la modificación de los topes horarios en la nocturnidad. El lunes 24 señalaba que le parecía bien cerrar los boliches a las 4 de la mañana, sólo que Scioli cambió de parecer en el día, y una vez más el solícito lord mayor quedó colgado hablando en el vacío.

Es que GAP no define, sólo corre hacia adelante intuitivamente. Su inexistente secretario de Gobierno ya ha admitido lo obvio: que la comuna no maneja la inseguridad. GAP, por 15 años como mínimo, trató de inútiles a los intendentes que le precedieron por no solucionar la inseguridad o por no involucrarse en la temática de manera efectiva. Sin embargo, como ninguna administración antes, ésta dispone de una cifra importante de dinero para resolver cuestiones puntuales en el marco de la situación de violencia e inseguridad generalizadas que soportamos todos. No obstante, nada se ha hecho, y la oposición le regala a Pulti el título de "fue una buena reunión", cuando ante la presión pública convocaron al Ejecutivo a que diera cuenta y razón de qué hace con los casi 14 millones de pesos que envió la Nación como recurso extraordinario afectado a afrontar esas cuestiones.

Otra historia: vecinos de la ciudad que expresaban felicidad por las nuevas luminarias que la comuna está instalando, saltaron de ira en las radios al conocer que deberán pagar de su bolsillo la reposición de las lámparas. El mismo tiento, ya muy corto, corre para Eduardo Pezzati, quien intenta esconder en palabras los hechos reales que rodean la espantosa situación del Puerto de la ciudad, más cerca del cierre por colapso del banco de arena que en vías de expansión. En ese sector urbano, lejos de la comodidad virtual de la tapa de los medios, el escozor ya es violencia.

Pero ha sido quizá el dato más insólito de estos días la masiva difusión que ha tenido un embargo sobre el salario del Intendente presentado en el Juzgado Civil y Comercial Nº 5, por un total provisorio de hasta $33.500. Me consta que fueron medios vinculados a GAP los que dieron aire a tal información, es decir, había interés en que se sepa. Me pregunto: ¿es razonable que el intendente carezca de asesoría legal para llegar a un acuerdo de pago? ¿Es creíble que nada haya podido hacer, o es una conducta provocada para ganarse una estima -perversa, pero estima al fin- en la comunidad?

Escozores y preguntas, preguntas y escozores.

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