Escenario Político El primer año de Gutiérrez trae recuerdos no queridos

¿Por qué no pensar que SI va a ocurrir un giro y que volverá a cobrar fuerzas ese Gutiérrez que hizo su presentación ante la sociedad quilmeña como un hombre de perfil progresista?.

- ¿Por qué no esperar que vuelvan a los primeros planos del gobierno quilmeño la determinación de trasparentar la administración, privilegiar la buena gestión en relación al vecino, por sobre lo peor de la política partidaria?.

- ¿Por qué no esperar que cobren impulso, por ejemplo, los planes de alfabetización masiva; una mirada sobre la infancia, la adolescencia y la juventud que incluya planes de Salud en serio y un Estado dinamizador y no desmovilizador?.

Es que de la mano de lo que podríamos llamar el ala más conservadora del gabinete, que lideran los expertos en Economía, primero redactaron una ambiciosa Reforma Fiscal que, bajo la promesa de redistribuir la riqueza, hubiera terminado concentrando muchos más recursos privados en las manos de quienes administran el Estado; y esto, en forma muy significativa.

DATOS QUE DESALIENTAN

Meses más tarde, sin ofrecer explicación pública alguna, ya está aprobado un Presupuesto 2009 calcado, a los anteriores que alinea a esta gestión con las mismas políticas económicas que sepultaron en la pobreza extrema a 200 mil quilmeños. Hoy oficialmente reconocidos integrantes de la pobreza que avergüenza.

- Con un aumento del 60% en el cálculo general de ingresos en relación al año anterior, el Distrito sigue destinando el 100% de sus crecientes ingresos propios al pago de más personal. Así, la Comuna sigue arrodillada, bajo la dependencia económica del Gobernador Scioli y de la Presidenta Cristina, hasta para respirar.

EL ESTADO DE QUILMES SIGUE FUNDIDO

El otro gran mito que se cayó con el nuevo Presupuesto, se refiere al peso de los servicios privatizados. De la promesa de municipalizar todo y ganar poder de gestión para la ciudad, el 100% de los fondos que se calculan como que han de llegar por ley de Coparticipación Provincial, están comprometidos para el pago de servicios privados.

Se trata de partidas destinadas al pago servicios de muy difícil comprobación por parte de los vecinos, como el barrido de las calles, honorarios profesionales, subsidios y tantos otros.

Un Distrito rico y dinámico como el nuestro, continúa arrodillado y también esquilmado, por las mismas formas de pensar el Estado que imperó durante la década de los 90. Lo más llamativo y a la vez preocupante es que tanto el PRO, así como el ARI, también dieron su voto de aprobación a ésta forma de distribuir los ingresos quilmeños.

EL ESTADO DE QUILMES ESTA FUNDIDO II

El contraste entre el discurso que lo llevó al poder y la acción de gobierno que promete Gutiérrez es tan claro, que analizarlo puede ayudar a desentrañar este fenómeno que viene perjudicando a la ciudad de formas cada vez más visibles.

Para no recurrir a datos de la historia muy lejana, hace falta recordar que cuando Villordo hizo campaña electoral en Quilmes, estuvimos ante un amigable ciudadano cargado de buenas ideas e intenciones. Una vez que ganó, surgió el ideario que le viene reportando su fama.

Por otro lado, si en estos días prestamos atención a las consignas de quienes muestran algún interés por postularse en un futuro próximo, veremos que vuelven a las mismas promesas. Hasta los personeros de la peor represión en la última etapa filo-nazi, por éstos días ya hablan de transparencia, participación ciudadana, gestión urbana y desarrollo social. Parece una moda que no pasa.

OBAMA NO ES MAS EL MISMO

Con el candidato Obama pasa lo mismo; hay distancias en materia de información disponible. Hay distancias en cuanto a la perspectiva de las cuestiones en debate; hay también distancias en cuanto a los intereses que se persiguen.

Se supone que el funcionario ya en el cargo, mirará por el bien común; en contrapeso con los distintos sectores sociales que buscarán llevar agua para su propio molino. Eso es el legítimo juego de presiones y tensiones en una democracia.

Sea por una u otra razón, lo cierto es que naturalmente surgen situaciones que distancian o separan al dirigente de sus dirigidos; y esa distancia se profundiza o se acorta, en la medida que el propio ciudadano ahora hecho funcionario, lo busque, lo provoque, lo desee, durante el ejercicio del cargo.

- Quilmes inicia un nuevo año como un Distrito que sintetiza con toda crueldad la devastación y distancias sociales comparables a Bolivia, Paraguay, Brasil o México. Atrás ha quedado el sueño de la clase media fuerte, que nos distinguió por tantos años.

Mientras que el gobierno piensa destinar 4.3 millones de pesos al pago de honorarios profesionales, la ciudad clama por inversión en infraestructura urbana y su área de Desarrollo Social cuenta con 0.7 millones anuales, como todo dinero de origen local, para desarrollar programas que acorten la brecha que separa a los más ricos de los más pobres. ¿Cómo se explica que con 5.332 empleados municipales, se destinen 18.6 millones de pesos para barrer las calles?.

- Quilmes inicia un nuevo año como un Distrito cuya administración ha venido siendo tenida como una fuente de enriquecimiento, de desarrollo político y social de no más de 100 vecinos, más audaces que el resto.

Cada Intendente, no bien asumió o cuando concluyó su mandato, se terminó mudando a un casa muchísimo mejor. Gutiérrez, ya comienza a dar señales en éste sentido.

Sin controles independientes serios, con la Justicia durmiendo, con el Tribunal de Cuentas Provincial revisando sólo la formalidad de los expedientes y un Concejo Deliberante tan comprensible , como para que el ARI y el PRO hayan aprobado juntos el mismo Presupuesto, los reclamos en materia de desarrollo urbano, económico, social y hasta el desarrollo de las ONG´s, que puedan acompañar el Desarrollo humano local, están todas en entredicho.

- Quilmes inicia un nuevo año como un Distrito que elije para sí vivir fundido.

Esa determinación de gobierno, emite una fortísima señal en varias direcciones. Una, muy negativa, apunta a los sectores que reclaman inversiones en infraestructura urbana.

Otra, de desaliento llega a todas las Organizaciones no gubernamentales; integrantes insoslayables del entramado de Desarrollo Social de la ciudad. Se trata de actividades públicas que deberían estar bajo la responsabilidad directa del Intendente local o del Gobernador Provincial y que nacieron ante la ausencia o la incapacidad del Estado.

- ¿Qué más que la languidez y la escasez le puede esperar a una entidad intermedia con un Estado que sigue mirando para otra parte?.

- ¿Qué más que la incomprensión puede esperar cualquier activista social que lucha en serio por una ciudad mejor, ante tamaña desigualdad de condiciones?

Esta también es una forma de medir la descapitalización social que padece Quilmes, luego de tanto rigor neoliberal que terminó siendo filo-nazi.

Sólo por dar un ejemplo, hablemos de drogas. En el nuevo presupuesto de Quilmes, no hay NADA, NADA DE NADA, en materia de programas para la recuperación de adictos; tampoco hay nada para decirle a las entidades que luchan esa pelea en la mayor soledad e incomprensión.

¿Drogas?. También, podemos apuntar a menores con capacidades diferentes, ancianos, personas solas, los que duermen en la calle, los sin techo, o las escuelas de gestión privada que luchan por atender a estudiantes fronterizos.

En fin; lo penoso y peligroso es que un Estado fundido se exhibe a si mismo sin ideas, cerrado, apagado en materia de creatividad e iniciativa, entonces insensible, duro, deshumanizado; inculto y brutal, aunque gaste millones. Y eso, seguro que no lo quiere ni Gutiérrez.

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