Un escenario dispar para los jefes K.

La Casa Rosada espera poder cosechar la mayor cantidad de triunfos posible en las distintas provincias. Los viejos caciques le van a ofrendar a Kirchner una victoria segura, al igual que algunos de sus aliados, como los radicales K y los del Movimiento Popular Neuquino. Sin embargo, hay provincias clave con desenlace incierto, algunas que prometían exhibir una renovación y se quedaron en el camino y otras en las que la derrota surge inevitable, según los sondeos.
Los caciques imbatibles

Cinco gobernadores peronistas, usualmente caracterizados como caciques, suelen vencer por amplio margen en cada comicio que tienen por delante. En Chubut, Mario Das Neves viene ganando elecciones sin complicaciones y todos los representantes de la provincia le responden. Su relación con Néstor Kirchner tiene altibajos, pero nunca terminó de posicionarse en la vereda de enfrente. Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, fue uno de los primeros mandatarios provinciales en apoyar al santacruceño en 2003. La Rioja ya no es más tierra menemista y el actual gobernador, Luis Beder Herrera, es un kirchnerista fiel. En San Juan y Tucumán hay dos gobernadores con fuerte peso propio: José Luis Gioja y José Alperovich, respectivamente. Ambos siguen jugando en la vereda oficialista. Los cinco caciques, probablemente, van a repetir los buenos resultados en sus provincias. Serán triunfos propios, pero que Kirchner podrá sumarlos a su cuenta sin problemas.

Las provincias más difíciles

Habrá provincias en las que el ex presidente no podrá estar tranquilo hasta que termine el escrutinio y los triunfos tal vez se le hagan desear. El caso más importante es el de la provincia de Buenos Aires, donde Néstor Kirchner se juega gran parte de su poder. Ahí la figura de Francisco de Narváez creció de manera sostenida durante la campaña. En Santa Cruz, el matrimonio presidencial está acostumbrado al éxito electoral. Sin embargo, el panorama dista de ser fácil: tiene enfrente a los radicales y a la Coalición Cívica juntos. En Entre Ríos, provincia clave en el conflicto con el campo, el Partido Justicialista logró armar una lista de unidad. Pero las filas de Jorge Busti no se muestran del todo kirchneristas y el Acuerdo Cívico, con referentes del agro, logró polarizar la elección. En Jujuy, el hombre fuerte de la provincia, Eduardo Fellner, corre riesgos ante el también peronista Carlos Snopek (que sigue siendo K) y el Acuerdo Cívico. Por último, en Tierra del Fuego el PJ intentará recuperarse ante el ARI de la gobernadora Fabiana Ríos.

Los distritos adversos

En por lo menos seis distritos Kirchner sabe que se va a ir a dormir con un resultado adverso. En Capital nunca pudo superar el 25 por ciento de los votos y esta vez no será la excepción. En Córdoba nunca logró hacer pie. Quedaría cuarto. En Santa Fe, la disputa se centra en Reutemann y el socialismo, y el kirchnerista Rossi está lejos. En Corrientes se enfrentan los primos Colombi. El primero como cobista y el segundo con el Acuerdo Cívico. En San Luis, los Rodríguez Saá seguirán revalidando su poderío. Por último, en La Pampa el justicialista Carlos Verna viene haciendo campaña en contra de los K y anticipó que formará un bloque con otros sectores del peronismo disidente.

Los aliados kirchneristas

Hay cuatro provincias que no son gobernadas por el peronismo pero que igual están alineados con la Casa Rosada. En Santiago del Estero, el radical K Gerardo Zamora demostró a principio de año que tiene una estructura para ganar sin transpirar. En Misiones, Maurice Closs, que mantiene su alianza entre radicales K y peronistas, también lleva la delantera. Elecciones más complicadas tendrán otros dos aliados: Jorge Sapag, del MPN, en Neuquén y Miguel Saiz, radical K, en Río Negro. De todas formas, Kirchner podrá estar tranquilo porque ambos están disputando votos con una lista K.

Los jóvenes con problemas

Jorge Capitanich, Celso Jaque y Juan Manuel Urtubey son tres gobernadores que ganaron en 2007, asomaron como promesas dentro del peronismo y siempre estuvieron alineados con el kirchnerismo. Pero ese futuro promisorio emerge más turbio en esta elección. En el Chaco, Capitanich tiene una dura disputa con el Acuerdo Cívico y Social. Jaque, en Mendoza, tiene todas las de perder con el radicalismo unido detrás de la figura de Julio Cobos. Y en Salta, Urtubey se enfrenta con la estructura de otro cacique del peronismo: Juan Carlos Romero.

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