Por el escándalo, lo separan de la dirección de un centro oncológico

Lorenzo había sido introducido por el funcionario bonaerense desplazado
LA PLATA.- Las autoridades del Centro Oncológico de Excelencia (COE) dispusieron separar del cargo de gerenciador a Néstor Lorenzo, uno de los dueños de la droguería San Javier, acusado por su presunta relación con la venta de remedios oncológicos falsos.

La decisión fue adoptada en las últimas horas por los miembros del consejo directivo de la Fundación Mainetti tras la notoriedad pública que adquirió Lorenzo, vinculado también con la investigación sobre el triple crimen de los empresarios farmacéuticos Leopoldo Bina, Sebastián Forza y Damián Ferrón.

Lorenzo había llegado a ser miembro del consejo directivo del centro de referencia a través del destituido subsecretario de Control Sanitario bonaerense Alberto Costa, que mantenía con el empresario una relación "personal", tal como la definió el ministro de Salud provincial, Claudio Zin.

La situación judicial de Costa podría complicarse en las próximas horas, ya que el fiscal Luis Comparatore le solicitó al juez Norberto Oyarbide que prohíba al ex funcionario la salida del país.

Ingreso "salvador"

Costa había dispuesto que el contador Julio Morales fuera el representante de la cartera sanitaria bonaerense en el COE. Curiosamente, pese a que diversas fuentes, incluso oficiales, confirmaron el dato, el propio Morales lo negó. Sin embargo, Zin reconoció que Morales había actuado en el COE junto con Costa, aunque no supo precisar el puesto que ocupa en el organigrama de la dependencia.

Zin precisó que en septiembre de 2008 decidió resignar la participación del ministerio en el consejo del COE y retirar a Morales "porque no intervenía en nada en las decisiones que tomaba la Fundación Mainetti", señaló el ministro.

A mediados de 2006, la situación financiera del COE era sumamente crítica: a una abultada deuda con proveedores que superaba los 500.000 pesos y al atraso en el pago de sueldos a los trabajadores se sumaba la interrupción de la mayoría las actividades, excepto los tratamientos de diálisis. Así, casi paralizado, el centro sanitario necesitaba urgentemente una inyección de dinero.

Entonces, Costa se reunió con los representantes gremiales de Atención de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) y les dijo que se quedaran tranquilos, porque había "un empresario de laboratorios que tenía ganas de invertir en el COE", contaron fuentes gremiales. Según los sindicalistas, Costa presentó a Lorenzo como "el salvador".

Si bien Zin les había "recomendado" a sus funcionarios que no tuvieran relación comercial con ninguno de los laboratorios que eran objetados por el Ministerio de Salud de la Nación, entre ellos San Javier, Costa desarrolló su vínculo con Lorenzo a través del COE.

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