El escándalo de Lugo divide a la Iglesia de Paraguay

Los obispos habrían estado al tanto de las acciones del mandatario; una cuarta denuncia
ASUNCION.- Cuando los paraguayos eligieron a Fernando Lugo para terminar con una hegemonía de 60 años del Partido Colorado marcada por la corrupción, lo hicieron ilusionados por los valores y la rectitud que emanaban de la figura de un ex obispo.

Ahora, la desilusión por el escándalo de paternidad que complica a Lugo no sólo afecta al mandatario, sino también a la Iglesia Católica, cada vez más cuestionada por no haber alzado la voz a tiempo. Hoy el silencio del Vaticano y de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) contrasta con la de algunos sectores políticos e incluso miembros de la jerarquía eclesiástica, que aseguran que los obispos estaban al tanto de los "deslices" de Lugo desde antes de las elecciones.

A medida que sigue la telenovela -ayer se informó que una cuarta mujer denunciaría tener un hijo de Lugo- crecen las divisiones en el seno de la Iglesia, y en esta ciudad se debate tanto sobre celibato como sobre fútbol.

El senador del Partido Patria Querida (PPQ), Miguel Carrizosa, dijo ayer a LA NACION que durante la campaña presidencial un "alto obispo" le reveló las "inconductas" de Lugo al líder de su agrupación, Pedro Fadul, por entonces candidato.

Cuando Fadul lo hizo público, lo acusaron de querer desprestigiar al "obispo de los pobres".

"Hoy salen a la luz las verdades. Hay otro obispo que lo mencionó públicamente. Ahora la Conferencia Episcopal vuelve a afirmar que no sabía nada. A nosotros nos da pena como católicos que la Iglesia tome esa posición", señaló Carrizosa, que lamentó que el resto de los obispos sigan "ocultando" el tema.

El obispo al que hace referencia Carrizosa es Rogelio Livieres, máxima autoridad eclesiástica de Ciudad del Este, enfrentado con sus pares porque insiste en que todos estaban al tanto del comportamiento de Lugo.

"La CEP no manifestó la realidad y eso ayuda a que las personas creen falsas imágenes de Lugo. Pensaron que Lugo era una excelentísima persona. Nosotros siempre hablamos de esto en los pasillos, en los encuentros, en los descansos y nos preocupaba. Nosotros sabíamos perfectamente lo que le estaba ocurriendo a Lugo en todo momento", dijo Livieres, miembro del Opus Dei, al diario Ultima Hora .

El martes, en un comunicado, el Consejo Episcopal Permanente de la CEP, conformado por seis sacerdotes, desautorizó sus declaraciones. Fue la segunda vez que ese órgano se manifestó sobre el escándalo de Lugo. La primera vez lo había hecho también a través de un comunicado, en el que se pedía "perdón por los pecados de los miembros de la Iglesia", aunque no aludía explícitamente al mandatario.

"Las conferencias episcopales en realidad son órganos de coordinación de la Iglesia. No son órganos de autoridad, no puede someter a juicio o proceso a ningún obispo", explicó a LA NACION Roque Acosta, secretario general adjunto de la CEP.

"Si hubiera algún tipo de problema eso es un asunto que compete a la Santa Sede a través de sus legaciones, en este caso la Nunciatura Apostólica", añadió.

El asunto es que el nuncio apostólico aún no ha tomado cartas en el asunto porque se encuentra de viaje en su ciudad natal, L´Aquila, donde algunos de sus familiares murieron en el trágico terremoto que sacudió el centro de Italia, semanas atrás.

El sacerdote salesiano Pedro Chinaglia fue aún más allá que Livieres al afirmar que "el celibato es una invención humana, no una ley divina".

Lo cierto es que las críticas a la Iglesia crecen. "No pueden permitir que se crea que les preocupa el prestigio tanto como para encubrir lo que ellos mismos denominan «conducta desordenada», «caída» y «pecado»", señalaba ayer un columnista del diario LA NACION .

Mientras tanto, en las esquinas de esta ciudad, que ayer se vio alterada por una serie de marchas sindicales, la gente se agolpaba para leer los titulares de los diarios. Los más sensacionalistas aprovechaban el escándalo con toda su astucia. Y los más tradicionales no ahorraban munición gruesa.

"La tumultuosa vida del presidente paraliza al gobierno", rezaba el titular de Ultima Hora , que ayer informó que una cuarta mujer, de 33 años, habría llegado de España para denunciar a Lugo.

En tanto, el abogado del mandatario negó la versión de Damiana Morán, la tercera denunciante, que anteayer había afirmado que Lugo ya había acordado reconocer a su hijo. De no hacerlo hoy, presentaría una demanda judicial. En una entrevista televisiva, la segunda madre en aparecer, Benigna Leguizamón, le dijo: "Vos sabés más bien que todos de que es tu hijo, ¿por qué lo niegas? Es tu hijo, sos un cobarde". Y el primer niño en aparecer, hijo de Viviana Carrillo, desde ayer lleva legalmente el apellido Lugo.

Los problemas no cesan para Lugo. Hasta una cumbia que lo ridiculiza da la vuelta al mundo. Pero al menos ayer recibió un espaldarazo de su convulsionada coalición de gobierno. El vicepresidente, Federico Franco, enfrentado con el ex obispo, dijo que no va "a acompañar ningún pedido de juicio político". Pero tal vez en un acto fallido que reveló su cruda opinión sobre la imagen del presidente, señaló: "No soy de esos que hacen leña del árbol caído".

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