Escándalo por gastos de políticos británicos

Hubo un uso indebido de fondos públicos
LONDRES.- En momentos en que el apoyo de los británicos al gobierno laborista está en caída libre, el primer ministro Gordon Brown y varios miembros de su gabinete quedaron ayer en el ojo de una tormenta luego de que el diario The Daily Telegraph publicara documentos sobre cómo utilizaron dinero público para costear su estilo de vida.

El artículo, titulado "La verdad sobre los gastos del gabinete", reveló los detalles de las facturas presentadas por 13 ministros y legisladores a las autoridades parlamentarias. Entre ellos, que entre 2004 y 2006, Brown pagó unos 10.000 dólares a su hermano Andrew por los servicios de limpieza de una casa que tiene en Londres.

Tras esa revelación, Downing Street precisó que en realidad el premier, en aquel entonces secretario del Tesoro, compartió con su hermano una empleada que limpiaba sus respectivas residencias en la capital británica. Los pagos los hacía Andrew, y Brown le reembolsaba la parte que le correspondía.

"Por supuesto que Andrew Brown no recibió ningún beneficio financiero", señaló el comunicado, que recalca que el premier acató las regulaciones sobre las compensaciones de los parlamentarios.

Mientras el jefe del gobierno se limitó a decir que "el actual sistema [de subsidios a los diputados] no funciona" y que "debe cambiar", The Daily Telegraph destacó que las reglas sobre el sistema de gastos son poco rigurosas y difíciles de interpretar.

Las cifras dadas a conocer al Parlamento muestran que los 646 legisladores de la Cámara de los Comunes solicitaron unos 134 millones de dólares en prestaciones y gastos el año pasado. Bajo las normas del Parlamento, los legisladores pueden recibir compensaciones por gastos de una segunda vivienda y por erogaciones hachas cuando pernoctan fuera de sus casas, además de alfombras, cortinas, electrodomésticos y alquileres, entre otros.

Desde hace tiempo los legisladores se habían negado a ofrecer detalles de cada recibo de sus prestaciones de dinero público, hasta que un dictamen bajo las leyes de libertad de información les ordenó que revelasen los detalles.

En otro caso mencionado, el ministro de Justicia, Jack Straw, obtuvo un 50% de descuento de su impuesto municipal, pero reclamó al Parlamento el monto total, unos 2300 dólares. Además, el canciller, David Miliband, gastó altas sumas en jardinería para una casa que tiene al nordeste de Inglaterra, y la ministra de Comunidades, Hazel Blears, gastó 7600 dólares en muebles, luego de comprarse un piso en Londres.

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